Diálogo con participantes de Nahum Goldmann Fellowships, República Oriental del Uruguay 3ºnota
jueves, 13 de marzo de 2008

Tercera y Última Nota                                                              
Una puerta abierta al  conocimiento            
Por Corina Schvartzapel
Última Nota de las entrevistas realizadas por MUNDO ISRAELITA a un grupo de integrantes del encuentro organizado por la Memorial Foundation for Jewish Culture en Colonia Suiza, Uruguay  durante la segunda semana de febrero de 2008.  

El 1º de marzo de 2008, América latina corrió el riesgo de un conflicto bèlico. A pesar de las luchas interestatales y civiles de la zona, más violentas en el siglo XIX que en el XX, nuestra región jamás sufrió una guerra total. Pero el conflicto entre Ecuador y Colombia, con el telón de fondo de Venezuela, podría haber terminado en una conflagración general. Recordemos que Chávez, el 20 de enero de 2008, a raíz de la crisis de los rehenes en poder de las FARC, amenazó con militarizar la frontera de Venezuela con Colombia. Por ello no debe sorprendernos su conducta bélica y no mediadora en el trance entre Ecuador y Colombia.

Pensando en los integrantes del encuentro de Nahum Goldamann Fellowships, cuya personalidad y formación son notables, y asumiendo que sólo representan una parte de todos los jóvenes latinoamericanos, cuál sería el futuro de nuestro continente si no es preservada la vida humana. Así lo comprendieron los presidentes del Grupo de Río, que en la Vigésima Cumbre trajo nuevamente la paz en la región.

La conciliación llegó por los presidentes de México, Felipe Calderón, y de la República Dominicana, el anfitrión Leonel Fernández, que comenzaron a moverse para convencer a los presidentes Álvaro Uribe de Colombia y Rafael Correa de Ecuador de que convenía bajar el tono del conflicto. Estos convocaron a sus delegados y les solicitaron acción. También colaboraron las delegaciones diplomáticas de casi todos los países participantes.

 

Escuchemos hablar a ELIZABETH VEXELMAN, de Lima, Perú. Elizabeth ha trabajado como consultora de relaciones públicas para varias compañías y bancos peruanos. En la actualidad vuelca su experiencia de consultora en comunicaciones estratégicas y relaciones exteriores para la Asociación Judía Peruana. También es editora del boletín del Keren Hayesod-Perú y dirige un proyecto de educación sobre el Holocausto para escuelas no judías. 

MI- ¿Cuántos judíos viven en Perú?

EV- No se ha podido hacer un relevamiento real de datos. Basados en la cantidad de alumnos que tenemos en el colegio, que son aproximadamente 400, estimamos que hay unos 2000 judíos en Perú, la mayoría en la ciudad capital de Lima. La población ha ido disminuyendo desde los años '40.

MI-¿Dónde se reúnen?

EV- Tenemos tres sinagogas: dos son ortodoxas, una sefardí y una askenazí. Otra que fue fundada por inmigrantes alemanes, que es de tendencia conservadora. Además, una cuarta sinagoga que corresponde al grupo Lubavitch. Ellos, por su organización, no pertenecen formalmente a la Asociación Judía del Perú. Pero sí están con amplia presencia.

MI- El grupo Jabat Lubavitch ¿atrae mucha gente?

EV- Tienen cada vez más seguidores y mucha gente joven. Realizan actividades para que los jóvenes regresen al judaísmo a través de la religión

MI- ¿Eres maestra?

EV- No, soy relacionista pública, trabajo para el presidente de turno de la Asociación Judía del Perú (AJP). Cada año rota la presidencia de la AJP. Esta entidad agrupa todas las instituciones judías del Perú, como la asociación femenina, el cementerio, la residencia de ancianos. Cada una de las tres instituciones renueva cada año el representante que irá a la AJP. Los representantes de cada institución trabajan en conjunto dentro de la entidad AJP.

El cuerpo central de la comunidad es la Asociación Judía del Perú, que representa a la comunidad judía frente a los sectores oficiales y coordina las actividades de las tres sinagogas de la comunidad.

MI- ¿Cómo es la organización en la residencia de ancianos?

Cada persona tiene un espacio individual con un pequeño jardín exclusivo. El proyecto arquitectónico del área personal ganó un premio de diseño. Algunos ancianos, según su condición pueden salir de la residencia a realizar visitas u otras actividades. En realidad no es un asilo, se denomina bikour holim, es un hogar con independencia.

MI- El antisemitismo ¿se manifiesta en el Perú?

EV- No hay antisemitismo, la comunidad judía del Perú está bien insertada en la sociedad peruana. Nosotros decimos que somos judíos y somos peruanos. Muchos judíos participan en el gobierno, como también en diferentes ámbitos de la vida del país: económicos, educativos y en manifestaciones culturales.

MI- El hecho de compartir frontera con Bolivia ¿produce en los peruanos preocupación por la relación que el presidente Evo Morales tiene con Chávez?.

EV- No sé mucho de política exterior, por lo tanto de otro país no puedo comentar.

Vivo en Lima, capital del Perú que se encuentra en la costa, bastante alejada de la capital de Bolivia, La Paz, que está pasando la cordillera.

Sí, puedo hablar del Perú, que en las últimas elecciones el candidato Ollanta Humada, cercano a Chávez era una amenaza para la comunidad judía. Felizmente fue derrotado.

Como los petrodólares compran voluntades en zonas pobres, es un peligro latente.

 

VALERIE NAVARRO ROSENBLATT, ha obtenido el master en estudios internacionales en la Universidad de Santiago de Chile, y tiene el propósito de continuar con el doctorado en aquella universidad. Es coordinadora en el departamento de cultura de la comunidad Sefaradí de Santiago, y es asistente de estudios en la Universidad Católica de Chile.

MI- ¿Dónde reside mayoritariamente la comunidad judía?

VNR-Más del 90% de la población judía reside en Santiago pero también hay comunidades con distintos grados de organización en Viña del Mar - Valparaíso, Concepción, La Serena, Temuco y Valdivia.

MI-¿Cuántos judíos se calcula que viven en Chile?

VNR- Aproximadamente, la población judía llega a 15.000 personas.

MI-¿Cómo está formada la comunidad judía?

VNR- Son askenazí y sefaradí, pero se entremezclan en sus actividades culturales y religiosas. La comunidad mantiene sus tradiciones, conserva hábitos como la preparación de comida a la usanza judía. Una pequeña parte de la comunidad come alimentos kosher. En la capital de Chile hay varios comercios que los venden.

MI- ¿Cómo es la organización de la comunidad judía? 

VNR-Las instituciones judías están afiliadas a la comunidad judía de Chile que es la organización del judaísmo chileno y su brazo de representación política.

La colectividad está formada por comunidades religiosas de carácter conservador y por otras más recientes de carácter ortodoxo.

El judaísmo chileno cuenta con una Federación Sionista, B'nai B'rith, WIZO, una organización que aglutina a profesionales judíos, dos hogares de ancianos, una policlínica y, como particularidad, una compañía de bomberos que se denomina Israel y que está formada por voluntarios judíos.

MI- ¿Cuál fue tu tesis para obtener el grado de maestría?

VNR- Soy historiadora y la tesis que presenté se refiere a las relaciones internacionales de la comunidad judía de Argentina y Chile.

MI- ¿Cómo se siente el judío en la sociedad chilena?

VNR- El judío es acogido por la sociedad en general, no hay problemas de integración.

Pero, como en otros países, la derecha no nos quiere por judíos, sí nos acepta por Israel. Mientras que la izquierda nos rechaza por Israel y nos acepta por judìos.

En Chile la derecha mantiene sus posiciones tradicionales y de clase como en la época colonial.

Por otro lado, la izquierda manifiesta una gran amplitud al judío pero tiene un discurso contra Israel y su accionar es un argumento antisemita.

MI- ¿Creció la población palestina de Chile?

VNR- En Chile hay un aumento cuantitativo de población descendiente de palestinos, de los cuales 300.000 son cristianos.

 

ALBERTO MILKEWITZ, es, desde 1990, director ejecutivo de la Federación Judía de Sao Paulo, la organización de resguardo de la comunidad judía. Previamente y como diplomado en psicología, se desempeñó como director de Eitan, el Centro Judío de Educación Informal. Alberto ha estudiado organización de las comunidades judías en la Universidad Hebrea, y actualmente cursa su doctorado en educación judía en Brasil. 

 

MI-Demos lectura a la información que gentilmente Alberto me proporcionó acerca de la comunidad judía de Brasil.

AM- La población judía de Brasil es de 110.000 personas. La gran mayoría, 60.000 viven en San Pablo, y 35.000 en Río de Janeiro. Existen comunidades más pequeñas en Bahía, Belem, Manaus, Porto Alegre, Recife y también en áreas más alejadas.

La Federación Judía de Sao Paulo sería como la suma de las dos instituciones mayores de la Argentina: AMIA y DAIA. Y aquel organismo central representa todas las federaciones que tiene cada Estado.

El Vaad Hajinuj tiene tres cuerpos: uno, formado por los presidentes de escuelas que se ocupan de los problemas económicos, políticos y legales; otro, constituido por los directores de las escuelas que establecen la política educativa; son los que eligen el programa para el aprendizaje escolar, y un tercer cuerpo está formado por coordinadores pedagógicos que manejan en forma directa los programa con respecto a las actividades de los alumnos. Además implementan programas para la educación diferenciada.

La mayoría de las actividades judías se lleva a cabo en el Club Hebraica en Sao Paulo. El club tiene 23.000 socios.

Concurren a escuelas judías 4500 alumnos distribuidos en 6 escuelas grandes y 3 colegios menores de educación ortodoxaza, estos últimos ligados a una determinada sinagoga. El número de templos es de 53, de los cuales los dos más grandes son liberales. Además hay tres seminarios religiosos.

La comunidad cuenta con servicio social, y también realiza actividades para la juventud. Para la tercera edad, además de un geriátrico, se realizan diferentes acciones. Una vez por mes los coordinadores de distintos lugares plantean las necesidades tanto culturales como económicas, y, si es necesario, se dan subsidios.

La Federación Judía de Sao Paulo realiza contribuciones económicas a las pequeñas y micro comunidades del interior y litoral del Brasil. Estas comunidades necesitan ayuda total. 

El Hospital Israelita Albert Einstein, apoyado por la comunidad de Sao Paulo, está considerado como el mejor del país.

MI- A través de los participantes del Nahum Goldmann Fellowships que sólo representan un pequeño número de todos los jóvenes que serán el futuro de la humanidad, debemos bregar por la paz.