A JERUSALEM
martes, 26 de febrero de 2008

¡Oh Jerusalem!

Si me olvidara de ti!

¡Si me olvidara de ti! Oh Jerusalem!...

Eterna y siempre hermosa, Capital de hondos recuerdos!

Cómo olvidarte!  

Traspasas la memoria del hombre y llegas a ser propio corazón!

Siete puertas se abren a tu luz, a tu espíritu,

A tu amor, a tu plegaria...

Las siete puertas cargan el peso de cada una de tus letras.

Y te rodean...

Cuidándote de los odios humanos

¡Oh! Jerusalem! NO TOLERO OLVIDARTE!...

NO ME DISCULPO OLVIDARTE, CIUDAD MIA!

Y por ello te invoco...de noche y de día:

En la penumbra de mis rezos por las noches, en la luz de mi díalogo en el día.

Oh Jesusalem de abajo! Oh Jerusalem de arriba!

Conociste en tu Historia el sabor acre de la guerra mas siempre resurgiste orgullosa de los grises cenizas.

y... te elevaste...tan alto...tan alto.

Oh Jerusalem, No me permito olvidarte!

Eres el centro de nuestro Universo del alma y a pesar de tu firmeza de espíritu sigues siendo tan frágil y vulnerable ante la mano del hombre.

Habitas en el corazón de tu pueblo.

Y desde todos los confines de la Tierra

Miramos hacia ti.

Y oraremos todos juntos, algun día...

Cuando el clamor de las trompetas se escuche en JERUSALEM !

(Envió Dori Lustron)