“ALLE MENSCHEN WERDEN BRÜDER (SCHILLER )
domingo, 11 de mayo de 2014

LA CONFRATERNIDAD SOLIDARIA EN ACCION

Ponía orden en papeles viejos. Entre ellos un ejemplar de “Mundo Israelita” de hace algunos años. Revisando sus hojas encontré al pie de la última un cartelito chiquito que decía “Impreso en los Talleres de Alemann y Cia. SA”. Fue como apretar un tejo del teclado: Alemann y Cia....suena a:”Argentinisches Tageblatt”!

Este histórico y venerable periódico en alemán que aún se edita en Buenos Aires fue siempre un bastión de la libertad y el pensamiento republicano ,de forma especial en los años más negros de la primera mitad del siglo XX, los del nazismo. Es propiedad de la familia Alemann y se imprimía entonces en los Talleres de su empresa.

El “Argentinisches Tageblatt” fue fundado por Teodoro, Juan y Ernesto Alemann en 1889. Todos oriundos de Suiza, sitio de profunda fe democrática, tolerancia y dignidad humana que se practicaba en cada acontecimiento nacional, local o familiar.

A principios de 1920, dos años después de finalizada la Primera Guerra Mundial, despuntó en Alemania un extraño movimiento político. Su jefe era un tal Adolf Hitler, inspirador de un “putsch” en 1923 del que nuestros lectores con seguridad tendrán noticias y no agradables.

Cuando el nazismo accedió al gobierno alemán en enero de 1933, don Ernesto Alemann, director del diario de quien informamos antes, estaba anoticiado del grave peligro que se cernía sobre el mundo. La publicación tomó partido frontal ante estos sucesos, gobierno e ideología.

El nazismo ya había desembarcado en la Argentina con una rama del partido nazi.

El gobierno argentino de la época adoptó una política que orillaba en la “simpatía” con el nuevo régimen alemán apañando las actividades antidemocráticas del “nuevo orden” Y comenzaron los combates contra el “Argentinisches Tageblatt”.

Boicots y amenazas de despido a empleados de empresas locales de origen alemán que leyeran el periódico, la casa de don Ernesto Alemann sufría pintadas en su frente, así como fueron colocadas bombas incendiarias en los talleres, donde se imprimía también nuestro “Mundo Israelita”. Hasta que se llegó, por pedido de la Embajada de Alemania en Buenos Aires a la acción de seis procesos judiciales con protestas enconadas a la Cancillería por el tenor de los artículos de ese entonces. La Justicia Argentina hizo lugar a la iniciación de estos procesos sin más trámite.

El diario publicaba lo que ocurría en Alemania incluyendo las persecuciones a “judíos, gitanos, masones y opositores de todos los partidos políticos”- Desde entonces, los campos de concentración fueron mencionados una y otra vez por el “Tageblatt”, cuando la prensa mundial apenas “tomaba nota del aberrante genocidio”.

La oposición sin claudicaciones al nazismo superó los seis procesos de la embajada alemana contra el diario y eximió “de falta” a don Ernesto Alemann, su director. Todos los juicios fueron desactivados y ganados por la brillante y generosa defensa del abogado judío doctor don Isaac García, socio del Estudio “Moisés Cadoche - Isaac García” de renombrada seriedad e idoneidad en la plaza local.

Logrado el triunfo de la verdad y de la libertad de expresarse en un sitio tan difícil a los conceptos democráticos - como lo era en esos tiempos nuestro medio ciudadano - llegó la hora de “arreglar cuentas económicas”. Fueron seis juicios muy laboriosos, ganados en forma brillante, con gastos importantes merced al concurso de especialistas, peritos y consejeros amén del Estudio “Cadoche - García”.

La empresa de los Alemann tenía sus limitaciones patrimoniales, no obstante lo cual, merced a la enorme dignidad de don Ernesto Alemann, éste enfrentó su compromiso requiriendo la facturación de la labor profesional.