DE SEMANA EN SEMANA
domingo, 11 de mayo de 2014

LA 2ª GUERRA FRÍA OCCIDENTE-RUSIA

Por Victor Zajdenberg

El 18 de Setiembre del corriente año se habrá de realizar un Referéndum en Escocia para determinar su Independencia de Gran Bretaña y de la Corona Inglesa.

Nicola Sturgeon, la líder de la SNP (Partido Nacional Escocés), cercana a los Laboristas y enfrentada con los Conservadores, acaba de decir que el Referéndum se hubiese hecho con o sin el consentimiento del Gobierno Británico, de la UE (Unión Europea) y de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte).  

¿Cómo han reaccionado las entidades mencionadas en el párrafo anterior ante semejantes declaraciones independentistas que desconocen el supuesto Derecho Internacional?

El Premier David Cameron reconoció que el pueblo escocés tenía derecho a tomar la decisión de seguir unidos o no a Gran Bretaña.

EE.UU. y Europa se muestran ambiguos e indiferentes ante los resultados del Referéndum y la OTAN no ha movido un solo cabello de su estructura militar para oponerse a este proceso.

Hace tiempo que Cataluña está preparando su propio desgajamiento de España y los catalanes lo justifican con afirmaciones contundentes (www.taringa.net):

1. Bloqueada bajo España. 2. Maltratada en España. 3. Insultada por España

4. Harta de España

Las estadísticas demuestran que, teniendo un PBI casi semejante a la de todo el sur de España, dichos beneficios no vuelven a Cataluña sino que son utilizados para sostener la enorme burocracia madrileña y los perversos beneficios sociales de los holgazanes.

¿Existen preparativos militares y sanciones económicas por parte de EE.UU., la Unión Europea y la OTAN para el caso que surja una Cataluña independiente? Evidentemente no. ¿Porqué, entonces, el caso de “Ucrania” ha tomado un giro lo suficientemente peligroso como para que pueda estallar entre la situación minimalista de una “2ª Guerra Fría” entre Occidente y Rusia, y una maximalista de “Guerra Caliente” entre ambos contendientes, todos ellos con poderes nucleares intensivos?

Con la desintegración de la URSS (Unión Soviética) en 1991 Rusia quedó muy debilitada en casi todos los campos de su estructura nacional y universal (política, económica, social y militar), salvo en su intacto poderío nuclear.

La Guerra Fría comenzada por Stalin, una vez terminada la 2ª Guerra Mundial en 1945 con el rompimiento de los Acuerdos de Yalta para apoderarse de todos los países de Europa Oriental, había finalizado creando esperanzas de paz y estabilidad en toda Europa.

Mientras Rusia se debatía buscando su destino, Occidente, con EE.UU al frente, acaparaba el dominio mundial de la geopolítica iniciando acciones, muchas de ellas necesarias, correctas y justificadas como la lucha contra el terrorismo islamista sunita (Afganistán) y chiita (Irán) y algunas equivocadas como el involucramiento en la pulverización y desaparición definitiva de Yugoslavia y la consecuente atomización de Serbia a la que le fue arrebatada Kosovo primero y Montenegro mas tarde.

El poderío militar y geopolítico de la OTAN jugó un papel trascendental a favor de todos esos movimientos balcánicos independentistas, bombardeando los intentos serbios de conservar la unidad territorial, primero de Yugoeslavia y luego de la propia Serbia.

Rusia todavía no estaba en condiciones de asistir a su aliada Serbia aunque lentamente y en silencio iba contabilizando los avances de Occidente sobre su área estratégica de influencia, ya sea avanzando en el campo político (UE), el económico (Mercado Común Europeo), el monetario (Euro) y el militar (OTAN).