Los rebeldes chechenos, se adjudicaron el atentado en Moscú
domingo, 23 de mayo de 2010
A través de un video, el líder de los separatistas islámicos de Chechenia y el Cáucaso Norte ruso, Dokú Umárov, reivindicó la autoría de los atentados suicidas cometidos en el subte de Moscú. Y prometió extender la "guerra santa" por toda Rusia.


Umárov, máximo líder de la guerrilla, dijo que el doble atentado suicida, que provocó 39 muertos y dejó más de 70 heridos, tenía por objetivo "exterminar infieles" y "enviar un saludo" al Servicio Federal de Seguridad ruso.

"Ambas operaciones especiales se realizaron por orden mía y no son las últimas", afirma Umárov, al que la grabación de Kavkaz.TV, la televisión de la guerrilla, presenta con su nombre islámico, Dokú Abú Usmán, y como dirigente del "Emirato del Cáucaso".

En el video grabado en un bosque, el líder guerrillero afirma que los ataques de Moscú son en venganza por la "atroz matanza" de civiles el pasado 11 de febrero en la frontera de Ingushetia con Chechenia.

Las autoridades afirman que aquél día cuatro civiles cayeron bajo el fuego cruzado entre fuerzas especiales y un grupo rebelde, pero los habitantes denuncian que los muertos fueron muchos más, tenían huellas de tortura y algunos fueron degollados con arma blanca.

Umárov rechaza las acusaciones de terrorismo con el argumento de que la sociedad y los medios de propaganda rusa no condenaron al primer ministro y ex presidente ruso, Vladímir Putin, ex jefe del Servicio Federal de Seguridad (FSB, ex KGB), por ese "asesinato de civiles".

Además, recuerda su promesa de extender por toda Rusia una guerra que el país sólo conoce "por la televisión y la radio". Y reitera que "ésta no es la última operación, pues las operaciones continuarán en vuestro territorio".

"No reaccionáis a los excesos que cometen vuestras bandas al mando de Putin (...) Os prometo que la guerra llegará a vuestras calles y que la sentiréis en vuestra vida y en piel propia", concluye el líder separatista islámico.

Dos nuevos atentados suicidas causaron trece muertos en Kizliar, ciudad de la república rusa de Daguestán, en el Cáucaso Norte, donde las fuerzas de seguridad creen que se ocultan los terroristas que prepararon el anterior doble ataque de Moscú.

Umárov, quien se hace llamar el "Emir del Cáucaso", lucha por la creación de un Estado islámico independiente en el Cáucaso Norte, según sus propias declaraciones. El primer ministro ruso, Vladimir Putin, ya advirtió que lo perseguirá y "eliminará".