Bronislaw Geremek: A propósito del antisemitismo latente
miércoles, 25 de febrero de 2009

Por Moshé Korín

Me familiaricé con el nombre de Bronislaw Geremek por primera vez en el año 1991 cuando, luego de participar en Moscú, de un Congreso Internacional por la Cultura Judía, un grupo de delegados viajamos también a Polonia.

Cuando llegamos a la ciudad de Lodz los compañeros Malka y Meir Niremberg, Heschke Goldminc y yo decidimos visitar a quien fuera uno de los subcomandantes del levantamiento en el Ghetto de Varsovia en el año 1943, Marek Edelman. En ese omento, él ejercía como médico cardiólogo y nos pidió que fuéramos a verlo una vez que terminara de atender en la clínica.

La reunión fue una experiencia de vida única, por las sencillas y profundas reflexiones que de él brotaban acerca de la guerra, del pueblo judío, de los levantamientos en los distintos guetos y campos de exterminio. Edelman en ese momento introdujo un tema que aparentemente no parecía muy relevante, frente a los hechos y acontecimientos antes mencionados. Era la pérdida para el pueblo judío de personalidades deslumbrantes, que a raíz de los traumáticos sucesos de la Guerra, se habían alejado de sus raíces. Y nos dio dos ejemplos: El Cardenal Jean Marie Lustiger, primado de Francia, y a Bronislaw Geremek (Gueremek) cuyo nombre hasta el año 1943 fue Bronek Levartow.

Cuando en el año 1993 Marek Edelman fue invitado como orador principal al acto realizado en el cine-teatro Gran Rex en Buenos Aires, al conmemorarse el 50º aniversario del Levantamiento del Ghetto de Varsovia, estuvo hospedado en la casa del matrimonio Niremberg; fue en esa oportunidad que tuve la posibilidad de intimar con él y, entre los distintos temas de los cuales hablamos, volvió a surgir la capacidad e idoneidad de Bronislaw Geremek (Bronek Levartow), quién según Marek, había sido el verdadero estratega y consejero de Lech Walesa en el Sindicato y Movimiento Solidaridad.

Bronislaw se había destacado especialmente por su participación en la Conferencia en la ciudad de Gdansk, en agosto de 1980, donde elaboró un acuerdo, que evitó la invasión militar soviética a Polonia y posibilitó una transición, en relativa paz, del régimen comunista a un régimen democrático presidencialista y parlamentario.

Sin duda, este éxito de la estrategia polaca fue el desencadenante fundamental de la caída del “imperio” soviético en Europa del Este.

BIOGRAFIA

Bronislaw Geremek había nacido en marzo de 1932, en Varsovia, y falleció el 13 de julio de 2008, a los 76 años de edad, en un accidente automovilístico. Fue un historiador y político europeo cuyo origen judío jamás ocultó.

Su padre era un exitoso peletero y murió en Auschwitz.

Bronek Levartow (luego Bronislaw Geremek), sobrevivió junto a su madre la Shoá, gracias a su padre adoptivo, Stéfan Geremek, un no judío católico, que lo sacó clandestinamente en 1943, a los 11 años, del Ghetto de Varsovia.

El se graduó en los años ‘50 en la Facultad de Historia en Polonia, y luego fue especialista en historia medieval francesa, impartió clases en la Universidad de la Sorbona durante los años ‘60 del siglo XX. Al poco tiempo sería nombrado profesor en el Collège de France.

En su juventud fue afiliado al Partido Comunista Polaco, pero lo abandonó tras la invasión a Checoslovaquia por las tropas del Pacto de Varsovia, comandadas por la Unión Soviética en 1968.

Como dijimos, él fue uno de los fundadores de “Solidaridad” y en el año 1981 fue arrestado por el entonces Gobierno Polaco Comunista.

Cuando recobró la libertad no abandonó su activismo en pro de un régimen democrático y liberal en Polonia, y en su incesante lucha por los Derechos Humanos.

Su activismo es considerado fundamental para poder llegar en 1989, a libres y democráticas elecciones en Polonia.

Fue consecuencia de esa contienda electoral, que el “Movimiento Solidaridad” accedió al poder en Polonia, y Geremek fue nombrado líder de la fracción de ese partido, en el Parlamento.

Bronislaw se desempeñó como diputado durante doce años (1989-2001). Entre 1997 y 2000 fue Ministro de Relaciones Exteriores de Polonia. Y en las elecciones del año 2004, fue elegido diputado a la sexta legislatura del parlamento europeo, como miembro del Grupo de la Alianza de los Demócratas y Liberales en el Parlamento Europeo.

IDEALES

Cuando falleció, fue sepultado de acuerdo a las normas estatales de mayor jerarquía. En su entierro participaron las máximas autoridades del Gobierno Polaco, así como también el Presidente del parlamento europeo Hanss Gert Putering. También participó la ex canciller de los EE.UU. durante la administración de Bill Clinton, Madeleine Albrigth, el ex presidente de Polonia Alexander Kvaznievsky y la presidenta del Gobierno Autónomo de la ciudad de Varsovia, Anna Gronkevich-Valsz, entre otros.

El presidente actual de Polonia, quien lo despidió en la Catedral de Varsovia (producto de la guerra, Bronek se había convertido al catolicismo), no obstante de ser de otra tendencia política, lo calificó como “héroe de nuestra independencia”.

Esa distinción con la cual fue honrado Geremek, se debía al unánime acuerdo de que él había sido el cerebro gris y principal consejero de los líderes del “Movimiento Solidaridad”, a fin de lograr la democratización de Polonia por vías pacíficas.

También lo despidió el ex presidente de Polonia Lech Walesa con palabras muy emotivas.

Adam Mijnik, compañero de Bronislaw, en la “Unión por los Derechos Humanos” expresó: “Este ´muchachito’, que sólo gracias a un milagro se salvó del Holocausto, con el tiempo se transformó en el representante y quien mejor expresó los anhelos democráticos de la renovada Polonia; fue un luchador incansable por un país correcto y justo, por un país democrático e independiente, abierto y tolerante”.

Marek Edelman, el último orador en su entierro, expresó que deberíamos inspirarnos en la personalidad del Profesor Bronislaw Geremek, modesto, honesto y de perfil muy bajo, a fin de realizar esfuerzos, y a su imagen y semejanza, crear una nueva ética política, donde el bienestar del ser humano como tal, sea el objetivo fundamental, para eliminar los odios y la violencia entre los seres humanos.

ANTISEMITISMO

En idish hay un dicho: “El punzón, tarde o temprano, atraviesa la bolsa que lo contiene”.

No obstante el renombre y el reconocimiento de Geremek entre la dirigencia polaca y europea, así como también en vastos sectores democráticos de Polonia, desde que falleció, especialmente dos medios de comunicación masiva, la radio “María” y el Web Site “Polonica” se encargaron por un tiempo de difamarlo e injuriarlo.

Esos medios, entre otras patrañas difundían: “¿Por qué hay que hacer tanto alboroto por un accidentado; pocos mueren en las rutas? Geremek fue un judío traidor, enemigo de los polacos que entró en componendas con la URSS a fin de limitar nuestra lucha contra el comunismo”.

“Ese Berele Levartow, como fue su verdadero nombre, estuvo involucrado en un plan judío para gobernar Polonia llamado ‘Post-Zydocomune´”.

Es más que comprensible, centenares de años de prédicas antijudías son muy difíciles de borrar en poco tiempo. Como vemos, deberán pasar generaciones para poder aproximarnos a los daños ocasionados al pueblo judío durante el Holocausto.