Al cumplirse los “schloishim” del: MAESTRO MÉLEJ FRYDMAN.
jueves, 28 de agosto de 2008

Por Moshé Korin

El “lerer” Mélej (Méilej) Frydman fue el prototipo del docente judío llegado de Europa en plena juventud. Dió siempre lo mejor de sí en la tarea de educar a las jóvenes generaciones, tratando de asegurar de esa manera, la continuidad de nuestros valores nacionales y humanos.

El término “pedagogo” y la palabra hebrea “moré” significan eso: el que conduce, el que señala el camino, el que es maestro. Y aunque ya retirado de su trabajo activo en las escuelas, mantenía su estilo tan personal: la modestia, el desapego de los bienes materiales y su genuino amor a la cultura judía, que le venía de tan lejos.

Recordemos que nació el 20 de septiembre de 1920, allá en Krinki, un pueblito (“Shtetl”) de marroquineros situado entre Biálystok y Grodno, Polonia. Su padre era obrero en una curtiembre y secretario del sindicato, en el que predominaban los activistas del partido “Bund”. En 1928, por organizar una huelga en demanda de mejores condiciones de trabajo, debió el padre huir al Uruguay, ya que era buscado por la policía.

Mélej estudió en la Escuela Judía Laica (“Tzisho”) que llevaba el nombre del escritor y folklorista Sh. Anski (el autor de la famosa obra teatral “El Díbuk”). Tempranamente leyó cuentos para niños de I.L. Péretz, Shólem Aléijem y otros. En los grados superiores cayó bajo el hechizo de una obra de Shólem Aléijem: “Mótl, Peisi dem Jazns” (Mótl, el hijo de Peisi el Cantor Litúrgico). Llegó a aprender de memoria varios de sus capítulos, y a partir de entonces siguió enamorado de la literatura ídish.

Por causa de una provocación de la policía local, que tildó de “guarida comunista” a la citada escuela, ésta fue clausurada. Debieron mediar varios judíos de buena posición, para que Mélej pudiera continuar sus estudios en la Escuela Hebrea “Tarbut”. Egresó de la misma en 1936, siendo ya, de tiempo atrás, miembro de la Organización Infantil Bundista “Skif”, sigla de “Sotzialístisher Kinder-Farband” (Liga Infantil Socialista). Más tarde entró en “Tzúkunft”“Futuro” (Liga Juvenil), y siguió siempre fiel a la ideología bundista.

Poco antes del estallido de la Segunda Guerra Mundial, sus padres Abraham y Slove (ella llegó al Uruguay en 1937), lograron hacer venir a Montevideo a Mélej y a su hermano menor, Leibl. De este modo los salvaron de una muerte segura. Su hermano mayor, Shepsl, había arrivado a Uruguay en 1934.

Ya en Montevideo, se desempeñó en distintas tareas: fue maestro en la “Escuela Obrera” (Arbeter Shul) dirigida por Janán Ema y bibliotecario de la Biblioteca “Zhitlovsky”; actuó en la Agrupación Bundista, fue corrector de la publicación del “Bund” titulada “Tzait-Fragn” (Cuestiones de Nuestro Tiempo).

Más adelante se trasladó a Buenos Aires y trabajó como docente en la Escuela

“I. L. Péretz” del barrio “Once”, durante 15 años, y en otros establecimientos educativos.

En el año 1948 formó una familia junto a su esposa Itke Roskin Z”L. Tuvieron dos hijos: Enrique Luis y Elena Rosa.

Fridman, también fue director de la Escuela “Jaím Najman Biálik” de “Devoto” (8 años), compuesta de jardín de infantes, nivel primario y colegio secundario. Otros establecimientos, en el interior del país, se vieron beneficiados por su dedicación y experiencia. Una mención especial merece su desempeño en el Seminario de Maestros de Moisés Ville, donde se formaban los docentes para las escuelas del interior. Allí permaneció por espacio de 7 años, hasta su jubilación.

Ya jubilado, trabajó como corrector y reportero del diario ídish “Di Presse”.

No podemos dejar de mencionar aquí sus incontables disertaciones sobre temas literarios, en la mayoría de nuestras entidades culturales y también en el exterior. Especial repercusión tuvo su ciclo de conferencias, de 5 semanas aproximadamente, en Australia, en el año 1991.

Mélej Frydman integró la entidad socio-cultural “Javershaft” (Amistad) y el Teatro Popular Judío.

Llegó a ser corresponsal del semanario neoyorquino “Forverts” y de la publicación “Undzer Tzait” (Nuestro Tiempo) de la misma ciudad; así como de los periódicos telavivenses “Letzte Naies” (Últimas Noticias) y “Lebns Fragn” (Problemas de la Vida). Durante varios años fue activista del “Cultur Congres”, y de la Unión de Judíos Polacos (“Farband fun Póilishe Idn”).

En la plenitud de sus dotes intelectuales, hasta pocas semanas antes de fallecer en el Hogar “Beit Sion Douer”, sentía la satisfacción de haber formado tantas promociones de niños y jóvenes en el amor de nuestro pueblo, a Medinat Israel y a la cultura judía, y de haber sabido transmitir sus conocimientos en forma tan amena, como así también a los públicos adultos, a través de innumerables disertaciones durante muchos años.

Él falleció el 30 de Julio de 2008 y fue sepultado en el Cementerio Israelita de La Tablada.

Sus hijos, sus nietos Clarisa y Martín, su hermano Leibl (León), sus amigos, colegas y alumnos, encuentren consuelo en el buen nombre que Mélej Frydman legó.

“Ieí zijró baruj”!