Inicio arrow Las+noticias arrow 4330 arrow Holocausto
 
Holocausto Imprimir E-Mail
jueves, 17 de abril de 2008
Una puerta abierta al conocimiento
Por la Dra. Corina Schvartzapel
La visita, que en marzo de 2008, realizó Ángela Merkel a Israel abre la posibilidad de consolidar las relaciones con Alemania sin olvidar el Holocausto nazi.
En alusión al pasado, la jefa del gobierno germano dijo que Alemania tiene una “responsabilidad especial” respecto a la defensa del derecho a la existencia de Israel.
Este compromiso es un apoyo substancial debido a los incesantes ataques a la existencia de Israel por parte de grupos fundamentalistas, como fueron las recientes declaraciones de Al-Zawahiri, número dos de la red terrorista Al-Qaeda, acusando a la ONU de haber dado legitimidad a la creación del Estado de Israel.

La canciller federal alemana visitó el Museo del Holocausto Yad Vashem en Jerusalem, y en un acto de profunda emotividad depositó una ofrenda floral y encendió el fuego en recuerdo de las víctimas del genocidio judío durante la Segunda Guerra Mundial.
En su discurso en la Knesset, Merkel aseguró que Alemania asumirá la responsabilidad de la tragedia del Holocausto.

En coincidencia con el 60º aniversario de la creación del Estado de Israel, es inevitable confrontar la actitud de Ángela Merkel con la de los jerarcas del Tercer Reich, teniendo presente que no sólo eran personas diferentes, sino además advertir que es indudable que el avance del antisemitismo y el racismo tuvieron que encontrar un lugar propicio como fue el contexto sociopolítico alemán que precedió a la muerte de seis millones de judíos durante la Shoá.

Conferencia de Wannsee

La extensa bibliografía sobre la Shoá, así como también las indagaciones que brindan los diferentes museos que se han creado para no olvidar el Holocausto nos permiten acercarnos a los sucesos que condujeron a la inmolación de millones de seres humanos.

A pocos kilómetros del sudoeste de Berlín, se encuentra el distrito de Wannsee. Fue, en esta circunscripción, en enero de 1942, que oficiales superiores nazis se reunieron en la Villa Wannsee para planificar la Solución Final –exterminar a los judíos de Europa-

La Conferencia de Wannsee fue la reunión de un grupo de representantes civiles, policiales y militares del gobierno de la Alemania nazi para tratar la “Solución Final del Problema Judío” (Endlösung der Judenfrage). Los acuerdos tomados condujeron al exterminio de seis millones de judíos.

Ahora aquel edificio es un monumento recordatorio, y posee un importante archivo con los documentos que comprueban la ominosa tarea del grupo de jerarcas nazis que organizaron la llamada Solución Final. A través de los escritos se evidencia que Heydrich tenía a su cargo la cuestión Judía. Pero la decisión había surgido de las conversaciones que Hitler mantuvo con Himmler. Por lo que en enero de 1941 Göering y Himmler habrían encargado a Heydrich redactar “algunas propuestas con vistas a poner en marcha el plan de la “Solución Final”

Por otro lado, Himmler había autorizado el asesinato de 100.000 judíos del ghetto de Lodz, incapacitados para el trabajo, asesinato que comenzó el 8 de diciembre de 1941 en Chelmno, en cámaras de gas montadas en camiones. Los fusilamientos en masa de los judíos letones del ghetto de Riga, empezaron en noviembre de 1941 con la llegada del primer convoy de deportados de Alemania.

Heinrich Himmler 

Ya que la actual canciller alemana, Ángela Merkel, manifestó la “responsabilidad especial” de su país por aquel trágico pasado, resulta imperioso evitar borrarlo de la memoria. Por ello escogí para examinar el retrato de Heinrich Himmler como figura responsable, dentro de los jerarcas nazis, de aquel nefasto periodo de la historia humana.

Cómo forjó H.Himmler su personalidad dentro de su entorno familiar y cuál fue el escenario sociopolítico de la época hitleriana.

Heinrich Luitpold Himmler nació en Munich el 7 de octubre de 1900 y murió en la Baja Sajonia el 23 de mayo de1945.

Creció en una familia de clase media y estudió en un colegio católico. Su padre Gebhard Himmler era un maestro y su madre una devota católica.

Heinrich era el segundo hijo del autoritario director de escuela (el rex de escuela como se lo denomina en Alemania).

Personalidad de Himmler padre

Gebhard clamaba ser católico romano y durante la década del 20 estuvo seriamente enemistado con su hijo Heinrich, quien se había convertido en un hitleriano, yéndose de la casa.

Este incidente está narrado en la novela “El padre de un asesino”, de Alfred Andersch, basada en hechos reales, donde uno de los personajes es el profesor Himmler, padre del futuro dirigente nazi y organizador del genocidio judío.

El alumno Franz, protagonista central de la novela, “…ponía en duda que el hijo del rex se hubiera ido de casa sólo por haberse convertido en un hitleriano. Tal vez se había hecho hitleriano precisamente porque el viejo le apretaba tanto los tornillos que no podía resistir más.” El pensamiento de Franz, quizás sólo representa una profunda antipatía por las exigencias del rex. Aunque es indiscutible que la escuela alemana era autoritaria.

Franz cavilaba “…Algo tenía que haber en un hijo que se separaba de un padre como este, […] Lo único que no le gustaba a Franz es que se hubiera ido con el antisemita señor Hitler como si éste pudiera ser su nuevo padre…” 

La narración de la novela de Andersch está situada en 1928 y describe el contexto sociopolítico de la época

Himmler padre, el rex de la escuela, había prohibido a los alumnos el uso de cualquier distintivo, aun el de la cruz gamada. “…-¡Quítate inmediatamente el distintivo de la solapa!”,  increpó el rex a Hugo. En realidad para este alumno la cruz gamada no poseía gran significado, simplemente “[…] Hugo la llevaba porque le gustaba la forma y porque sus padres, nacionalsocialistas, como casi todos los padres de los estudiantes, no encontraban nada malo en ello”.

Los padres lo permitían porque no se trataba del auténtico distintivo. Hugo lo había recortado de un trozo de plomo dorado.

“[…] Hitlerianos había muchos, pero también había un par de judíos entre los alumnos,…Berstein Schorsch era un tipo estupendo […] no se le notaba en absoluto que fuera judío, y, por otra parte, sus padres eran tan nacionalsocialistas como la mayoría de los demás padres […]”. Pero el padre de Franz le había advertido: “…Sí, sí claro que hay judíos que son como debe ser, pero, sin embargo, ¡ten cuidado con ellos!”

Franz no estaba de acuerdo con la advertencia de su padre, tanto que se preguntaba “[…] ¿No cambiaría el joven Himmler su juicio sobre los judíos si estuviera más en contacto con judíos como Berstein Schorsch?”

Antes de volver nuevamente con la biografía de Hienrich Himmler, conozcamos cuál fue la opinión del padre de Franz “[…] –El joven Himmler es como debe ser, es un muchacho excelente; un partidario de Hitler, pero no un fanático. Siempre se junta con nosotros, la gente del Ludendorff y también con los del Reichskriegsflagge (ambos grupos conservadores, el primero más monárquico y el otro de matiz más nacionalista.) De todos los jóvenes camaradas que van y vienen, él es el más sensato y el más digno de confianza, tranquilo, frío y decidido […]” 

Heinrich Himmler creció en una familia de clase media y estudió en un colegio católico.

Educado en la escuela secundaria de Landshut, Himmler sirvió como cadete oficial en el 11° Regimiento Bávaro, sin formar parte del servicio activo.

Después de lograr el título de bachiller, durante la Primera Guerra Mundial (La Gran Guerra), solicitó ser alistado pues deseaba luchar como voluntario en el frente; nunca pudo lograrlo.

Entre 1919 y 1922 estudió Agricultura en el Instituto Universitario Técnico de Munich. Luego de recibir el diploma como técnico, trabajó como asistente de agricultura en Schleissheim-Baviera-. Con tendencias hacia el conservadorismo, Himmler se unió a un grupo paramilitar denominado Bandera de la Guerra del Reich, que era ultranacionalista y militarista. Esta agrupación participó en el putsch de Munich, apoyando al Partido Nazi de Adolf Hitler. En este fallido golpe de Estado del 9 de noviembre de 1923, Himmler participó resguardando las cargas colocadas en las calles de Munich para combatir a la policía y al Ejército.

En 1924, Himmler se afilió al Partido Nazi con el número 14.303, para apoyar a Hitler, a quien veía como un Mesías. En estos días desarrolló las teorías de la sangre y la tierra, basadas en sus estudios sobre agricultura. y su escepticismo hacia la religión cristiana. También fue uno de los primeros en ingresar a las SS, con el número 168.

Durante la reforma del partido, su diligencia y lealtad fueron recompensadas siendo elegido jefe de la guardia personal de Hitler en enero de 1929. La guardia personal había sido creada en 1925, eran los uniformados Schutzstaffel, más conocidos como las SS; formaban un pequeño cuerpo de 200 hombres. Pero bajo el liderazgo de Himmler (1929-1945), esta pequeña fuerza creció para convertirse en un imperio omnipresente dentro del “Tercer Reich”. Entonces las SS, que en el inicio eran una pequeña organización militar y de seguridad del Partido Nacionalsocialista Alemán, pasó a ser una de las más grandes y poderosas organizaciones dentro de la Alemania nazi, responsable del exterminio de judíos durante el Holocausto. Y al ser Himmler el comandante en jefe de las SS se lo considera responsable del exterminio de judíos. Heydrich fue el que tuvo a su cargo la implementación de la Solución Final; tema principal de la Conferencia de Wannsee.

Este genocidio era un programa deliberado de exterminio, planificado y ejecutado mediante el asesinato sistemático e industrializado por la Alemania nacionalsocialista dirigido por Adolf Hitler y Himmler durante la Segunda Guerra Mundial.

Es inquietante saber cómo un grupo de personas unidas alrededor de la ideología hitleriana, pudo llegar a sacrificar a millones de seres humanos. Se estiman en 11 o 12 millones las víctimas del Holocausto, de las cuales la mitad era judía. Los otros seres inmolados, fueron víctimas polacas, de otros pueblos eslavos y gitanos; además mataron a los homosexuales, los disminuidos físicos y mentales, los Testigos de Jehová.

Hechos previos al régimen nazi

Después de la Gran Guerra, una serie de acontecimientos y su particular modo de formar la trama de la red, lograron instaurar el régimen nazi

Recordaremos algunos hechos: es forzoso comentar que Hitler nunca hubiera alcanzado la victoria sin la ayuda de los representantes de la gran industria y los junkers (terratenientes de la aristocracia alemana) económicamente arruinados. El apoyo que dieron al movimiento hitleriano se debió a sus intereses económicos. Para ellos la democracia no era conveniente para lucrar, debido a que el Parlamento alemán tenía un 40% de diputados socialistas y comunistas. También había representantes nazis. Los parlamentarios sustentaban tendencias contrarias a los intereses económicos de la gran industria.

En realidad podríamos afirmar que la democracia estaba funcionando bien.

También es preciso aclarar que los Thyssen y los Krupp debieron compartir y a veces someterse al poder de Hitler y su burocracia.

Otro acontecimiento clave fue que para millones de personas el gobierno de Hitler se había identificado con Alemania como patria. Cuando el führer tomó el poder abolió todos los partidos, y el Partido Nazi llegó a ser Alemania, esto significaba que oponerse al nazismo era oponerse a la patria misma.

Más tarde promovió el concepto de homogeneidad cultural y lingüística de su población, que condujo a considerar a los judíos como personas pertenecientes a otra raza, inferior, y, por tanto, inasimilables a la cultura nacional, debiendo ser separados del cuerpo social, ubicando a los nazis dentro de la raza aria. Siendo ésta la que constituía la nación alemana y estaba llamada a dominar a Europa.

Además era la época en que el proletariado había sufrido una serie de derrotas después de victorias obtenidas durante la revolución de 1918. La clase obrera deseaba realizar el socialismo o al menos un avance en la posición política, económica y social. Pero se produjo el desmoronamiento de las esperanzas y encontraron el incentivo en Hitler, que se había identificado con Alemania.

Muchos obreros y clase media católica estaban afiliados al llamado Partido del Centro. Sus partidario, y en general, casi todos los católicos criticaban al nacionalsocialismo.

Esta detracción está ampliamente documentada; como ejemplo se menciona el libro “Hitler y Roma” publicado en 1931 por un diputado católico del Reichstag, Kart Trossmann, que fue éxito editorial. El texto describía a los nacionalsocialista como “un partido brutal que suprimiría los derechos del pueblo y que Hitler estaba conduciendo a Alemania a una nueva guerra. “Una guerra que sólo podía terminar con un desastre aún mayor que la pasada” 

El rechazo de los católicos al nacionalsocialismo fue una conjetura que Hitler había manifestado antes de haberse revelado abiertamente. Él reconoció muy pronto la potencial resistencia que el catolicismo podía ofrecer al nacionalsocialismo, y en su libro Mein Kampf escribió que una confrontación con la Iglesia católica en Alemania podía ser desastrosa.

Pero cuando Hitler tomó el poder juró “erradicar” completamente el cristianismo de Alemania. Había expresado: “O eres cristiano o eres alemán, no puedes ser ambas cosas a un tiempo”.

Cómo ubicamos en este contexto a Heinrich Himmler.

Himmler padre clamaba su catolicismo y estaba seriamente enemistado con su hijo, que se había convertido en hitleriano, y a raíz de esta circunstancia él se había ido del hogar paterno.

Si hacemos resonar al personaje de la novela de Aldrech: “[…] lo único que a Franz no le gustaba es que se hubiera ido con el antisemita señor Hitler como si éste pudiera ser su nuevo padre…”  Afiliado al partido nazi veía a Hitler como un Mesías, Himmler también había elaborado teorías basadas en la desconfianza al cristianismo. Entonces podríamos teorizar con Erich Fromm -“El Miedo a la Libertad”-: Heinrich se acercó a Hitler buscando nuevos vínculos secundarios como sustitutos de los primarios, que había perdido, para obtener la fuerza que carecía su yo individual. Por lo tanto debía combatir las creencias de sus padres para afianzar los lazos con Hitler.

Si pasamos del ámbito particular de Himmler a la esfera del colectivo sociopolítico, otro acontecimiento muy explicativo que se produjo, relacionado al debilitamiento del católico Partido del Centro, fue el concordato firmado entre Eugenio Pacelli e Hitler. También este acuerdo permitió la consolidación del nazismo en el poder. Por lo que se deduce que el concordato influyó en el sufrimiento del pueblo judío.

Fue posible que Pacelli no considerara la astucia del dictador que luego usó el concordato como un instrumento para debilitar a la Iglesia católica en Alemania y por lo tanto apagar la fuerza de oposición al nacionalsocialismo que causó la gran tragedia del siglo XX.

En un escrito que Hitler dirigió al Partido Nazi poco después de la firma del Concordato, el 22 de julio de 1933, podemos conocer su treta “El hecho de que el Vaticano firme un tratado con la nueva Alemania significa el reconocimiento del Estado nacionalsocialista por la Iglesia católica. Este tratado muestra al mundo, clara e inequívocamente la falsedad de la afirmación de que el nacionalsocialismo es hostil a la religión”. Así se creó un ámbito de confianza que fue específicamente usado en la lucha contra la judería internacional.

Por su lado, Pacelli respondió indignado negando la afirmación de Hitler, diciendo que el acuerdo no significaba la aprobación del Estado nazi, sino que esta administración oficial haya reconocido y aceptado la ley eclesiástica. Pero en el contexto en que se llevaron a cabo las negociaciones, con propósitos diferentes, fue de consecuencias trágicas porque se realizaron durante seis meses en el más absoluto secreto para que Episcopado alemán y los dirigentes católicos laicos no participaran. Pacelli no comprendió el significado histórico político que representaba el Partido del Centro como oposición al crecimiento del nefasto poder de Hitler. Como tampoco se alertó con la amplia bibliografía publicada en la época, advirtiendo sobre el peligro del nacionalsocialismo.

Examinar la figura de Himmler y el contexto de su época advierten hasta dónde puede llegar un sujeto si la trama de los acontecimientos de su tiempo lo acompaña en su deplorable objetivo.

Con esperanzas en el futuro, a más de 60 años del Holocausto nazi, la visita de la canciller de Alemania, Ángela Merkel, abre un nuevo camino en las relaciones entre Israel y Alemania.

 

 

 

 

 

 

 
< Anterior   Siguiente >

Ediciones

Edicion 4524
9 de mayo de 2014
22 de febrero de 2013
31 de agosto de 2012
14 de agosto de 2012
10 de agosto de 2012
31 de julio de 102
13 de julio de 2012
20 de junio de 2012
2 de junio de 2012
25 de mayo de 2012
11 de mayo de 2012
22 de abril de 2012
6 de abril de 2012
16 de marzo de 2012
24 de Febrero de 2012
27 de enero de 2012
30 de diciembre de 2011
16 de diciembre de 2011
25 de noviembre de 2011
11 de noviembre de 2011
21 de octubre de 2011
23 de septiembre de 2011
26 de agosto de 2011
05 de agosto de 2011
22 de julio de 2011
8 de julio de 2011
24 de junio de 2011
10 de junio de 2011
27 de mayo de 2011
13 de mayo de 2011
30 de noviembre de 2010
15 de noviembre de 2010
1 de octubre de 2010
17 de setiembre de 2010
3 de setiembre de 2010
20 de agosto de 2010
9 de julio de 2010
25 de junio de 2010
11 de junio de 2010
28 de mayo de 2010
14 de mayo de 2010
30 de abril de 2010
16 de abril de 2010
2 de abril de 2010
19 de marzo de 2010
5 de marzo de 2010
19 de febrero de 2010
22 de enero de 2010
8 de enero de 2010
25 de diciembre de 2009
11 de diciembre de 2009
27 de Noviembre de 2009
13 de noviembre de 2009
30 de octubre de 2009
16 de octubre de 2009
2 de octubre de 2009
18 de setiembre de 2009
4 de setiembre de 2009
21 de agosto de 2009
7 de agosto de 2009
24 de julio de 2009
10 de julio de 2009
26 de junio de 2009
12 de junio de 2009
29 de mayo de 2009
15 de mayo de 2009
1 de mayo de 2009
17 de abril de 2009
3 de abril de 2009
13 de marzo de 2009
27 de febrero de 2009
13 de febrero de 2009
30 de enero de 2009
19 de diciembre de 2008
12 de diciembre de 2008
5 de diciembre de 2008
21 de noviembre de 2008
14 de noviembre de 2008
7 de noviembre de 2008
31 de octubre de 2008
24 de octubre de 2008
17 de octubre de 2008
26 de setiembre de 2008
19 de setiembre de 2008
12 de setiembre de 2008
5 de setiembre de 2008
29 de agosto de 2008
15 de agosto de 2008
8 de agosto de 2008
1 de agosto de 2008
25 de julio de 2008
18 de julio de 2008
4 de julio de 2008
27 de junio de 2008
20 de junio de 2008
6 de junio de 2008
30 de mayo de 2008
23 de mayo de 2008
16 de mayo de 2008
9 de mayo de 2008
2 de mayo de 2008
18 de abril de 2008
11 de abril de 2008
4 de abril de 2008
28 de marzo de 2009
21 de marzo de 2008
14 de marzo de 2008
7 de marzo de 2008
22 de febrero de 2008
15 de febrero de 2008
8 de febrero de 2008
1 de febrero de 2008
18 de enero de 2008
11 de enero de 2008
4 de enero de 2008
21 de diciembre de 2007
14 de diciembre de 2007
7 de diciembre 2007
30 de noviembre de 2007
23 de noviembre de 2007
16 de noviembre de 2007
9 de noviembre de 2007
2 de noiembre de 2007
26 de octubre de 2007
19 de octubre de 2007
12 de octubre de 2007
28 de setiembre de 2007
21 de setiembre de 2007
7 de Setiembre de 2007
31 de Agosto de 2007
24 de agosto de 2007
17 de agosto de 2007
3 de agosto de 2007
27 de julio de 2007
20 de julio de 2007
13 de julio de 2007
6 de julio de 2007
29 de junio de 2007
15 de junio de 2007
8 de junio de 2008
1 de junio de 2007
25 de mayo de 2007
18 de mayo de 2007
11 de mayo de 2007

© 2020 Mundo Israelita