Inicio arrow Video Exclusivo
 
Filosofía del ser comunitario Imprimir E-Mail
jueves, 21 de febrero de 2008
Por Jaime Barylko*
Analicemos el programa de Hilel en Pirkei Avot:
“No te apartes de la comunidad.”

“El ignorante no puede ser jasid”.
Porque el jasid actúa alejado de otros hombres, porque ha llegado realmente mucho más alto y lejos que los demás. Es su sabiduría –intelectual y vital, emocional; su madurez personal–  la que lo impulsa y coloca más allá. No elige la soledad; está –se encuentra, sin buscarla- en soledad. Todo eso después de un largo y esforzado camino de ascenso.
Si no estás capacitado para ser jasid  -sugiere Hilel- no imites la exterioridad del jasid, no te alejes de  la comunidad, porque necesitas de ella; sin ella nunca lograrás madurar.
En  el mundo del jasidismo (del movimiento religioso-social del siglo XVIII, fundado por el Baal Shem Tov) se enseñaba que hasta el maestro más alto necesita de la comunidad, como quien quiere alcanzar un pájaro en un árbol y apela a la ayuda de  varios hombres  para que lo sostengan de abajo, Sin ellos, nunca alcanzaría al maravilloso pájaro.
No podemos ser sino en la relación.
La relación con el otro tampoco puede crecer en el vacío. Necesita de un entorno. El entorno de un grupo humano. Ese grupo puede ser comunidad o sociedad, según vimos con terminología de Ferdinand Tonnies. En lenguaje de Martín Buber la comunidad se hace en la textura de la relación yo-tú: la sociedad solamente conoce el contacto del yo-ello; el primero personal, compromete4dor de la totalidad del ser; el segundo frío, racional, cosístico, inercambio de intereses, me das para que te dé Cuando Hilel aconseja no separarse de la comunidad atiende al horizonte en el cual el hombre no puede desgajarse del contexto, de ser corresponsable, de constituir parte de un mosaico que lo requiere. Hilel  vislumbra lo judaico propiamente dicho en esa co-responsabilidad, que se expresa en la fórmula: “Todos los israelitas son responsables los unos por los otros.”
El bien ajeno es proyección de luz hacia mi posibilidad de bien.
El mal ajeno es sobra que me oscurece.
Tarde o temprano, el hambre de otros puede quitarnos el apetito. Tarde o temprano lejanos crímenes nos hieren de cerca. No, no estamos solos aunque quisiéramos estarlo. No puedes huir de la comunidad; entonces intégrate a ella; tampoco te dejes arrastrar por los otros; no te alejes pero tampoco te dejes engullir; sé tú mismo entre otros  que son ellos mismos. El  rabino I. Dov Soloveichik, en su obra traducida al castellano bajo el título La Soledad del Hombre de fe vislumbra esas dos maneras de ser con el otro, ajena y fría, o cálida y comprometida; masificante o personalista.
Al ser unos-junto-a-otros, en un determinismo dado por haber nacido en un mismo país, pertenecer a idéntica cultura, y otros factores que merecen ser considerados  fatítidos (no elegidos), lo denomina  “comunidad de naturaleza”.  La naturaleza, el azar, la “suerte”,  hace que unos  sean hermanos de otros. La otra comunidad elegida, deseada, que tiene una finalidad y en ella la gente se une y logra conjunción; es la comunidad “de pacto”, o “el pueblo-destino”.
La primera se da.
La segunda se busca, se elige, se autodetermina.
A la primera le basta con existir, y toda su finalidad es subsistir. Es la típica comunidad nacional vigente en los diversos pueblos: el gusto de ser y seguir siendo, por un instinto natural de conservación, orgullo o mera persistencia perseverante.
La segunda tiene una razón de ser. Es medio para un fin. Es camino para un destino. Es etapa hacia alguna realización ulterior y suprema.
Soloveichik encuentra en el hebreo bíblico dos vocablos que aluden a esas diversas poibilidades: majané y edá.
Majané es reunión multitudinaria lanzada, fundamentalmente, a la guerra. Edá deriva del término ed- testigo, testimonio. La edá es reunión de gente-personas.
El majané es movilizado por el miedo. Un desafío exterior, un peligro que acecha a la supervivencia lo pone en movimiento. El miedo une a los hombres y los consolida en una masa unificada por el miedo.
La  edá se constituye no por miedo –provocado por el texterior, enajenante-, sino por el anhelo interior, la eleccion, un adónde que deseamos alcanzar.
Somos, pues, con el otro, a veces, no por amor, no por empresa exterior que deseamos realizar conjuntamente, sino porque el pavor nos une, como a los animales, en manada, o en jauría. Majané, en hebreo, según dice Soloveichik.
Excepcionalmente los hombres se ligan para ir más allá de sí mismos, de su supervivencia, de su existencia como finalidad; entonces se hacen edá, comunidad de pacto, de tetimonio, por el fin superior que establecen para sí y a cuyo servicio se destinan. Tienen un destino.
El pueblo hebreo nace a la historia para ser distinto de otros pueblos en el sentido que venimos constatando en cuanto a la divergencia de los conceptos “naturaleza” versus “pacto” (majané versus edá); equivalente a “miedo” versus “amor”.
Todos los pueblos, en efecto, son autosuficientes con existir y ser lo que son. Viven, más que nada, en vigilia de su propia protección y en defensa de sus derechos, esto es sobre el fino umbral del eventual miedo, al eventual ataque de otros pueblos, tal cual la historia de la humanidad va diseñando sus  líneas desde remotas edades hasta nuestro tiempo.
Abraham, en cambio, funda un pueblo para algo; algo que no es el pueblo; algo que es destino para ese pueblo; algo que reclama al pueblo como medio, pacto, testimonio, realización, compromiso.
“Al salir de Egipto –explica Soloveitchik- nació el majané; en Sinaí nos hicimos pueblo del pacto”.
Eso no es una determinación sino más bien una tensión ínsita en la esencia de este pueblo que debe ser o cesa de ser.
“No te alejes de la comunidad”, de Hilel; en este respecto significa no te alejes de la misión-destino que debes compartir con la comunidad y que solamente con la comunidad puedes realizar.
Ahora se aclara el segundo postulado: “No creas en ti mismo hsta el día de tu muerte.”
Tú, en cuanto soledad existencial; tú, frente al espejo, sabes qué fuiste pero no sabes qué serás. Si Sócrates aconsejaba conocerse, podría estipulárselo únicamente en la visión retrospectiva del pasado. En tiempo futuro y de nuestra actuación en el día de mañana. Sólo en el día de la muerte, si fuera factible, puede el hombre creer en si mismo, es decir saber qué es y qué puede esperar de sí,  sólo entonces –irónicamente- cuando ya nada pauede esperar de sí, cuando el futuro queda anulado.
No, no puedes creer en ti, exhorta Hilel. Eres imprevisible. Te crees siempre el mismo; pero no creas en lo que crees; te engañas constantemente. Hoy estás triste, mañana alegre; hoy dulce, ayer agresivo, mañana...
El ser a solas es una caja de Pandora. El ser del no ser. En cambio, puedes creer en lo depositado fuera de ti:  lo que resta de ti dentro de la comunidad, en el pacto con otros, es el destino compartido. Paradójicamente el sí mismo no se halla dentro de sí mismo, sino fuera de sí, cuando se vuelca hacia otros, y ahí deja su simiente, su impronta.
El hombre que pinta Jean Paul Sartre, es el del “ser y la nada”; un hombre sin nadie, y sin nada, efectivamente. De éste comentó Hilel:
“Y cuando soy para mí mismo, ¿qué soy?”
                        
 * Jaime Barylko Z´L, pensador y pedagogo de la Argentina, es autor, entre otras obras, de “La Sabiduría del Talmud” y “5000 años de pensamiento judío”.

 
< Anterior   Siguiente >

Ediciones

Edicion 4524
9 de mayo de 2014
22 de febrero de 2013
31 de agosto de 2012
14 de agosto de 2012
10 de agosto de 2012
31 de julio de 102
13 de julio de 2012
20 de junio de 2012
2 de junio de 2012
25 de mayo de 2012
11 de mayo de 2012
22 de abril de 2012
6 de abril de 2012
16 de marzo de 2012
24 de Febrero de 2012
27 de enero de 2012
30 de diciembre de 2011
16 de diciembre de 2011
25 de noviembre de 2011
11 de noviembre de 2011
21 de octubre de 2011
23 de septiembre de 2011
26 de agosto de 2011
05 de agosto de 2011
22 de julio de 2011
8 de julio de 2011
24 de junio de 2011
10 de junio de 2011
27 de mayo de 2011
13 de mayo de 2011
30 de noviembre de 2010
15 de noviembre de 2010
1 de octubre de 2010
17 de setiembre de 2010
3 de setiembre de 2010
20 de agosto de 2010
9 de julio de 2010
25 de junio de 2010
11 de junio de 2010
28 de mayo de 2010
14 de mayo de 2010
30 de abril de 2010
16 de abril de 2010
2 de abril de 2010
19 de marzo de 2010
5 de marzo de 2010
19 de febrero de 2010
22 de enero de 2010
8 de enero de 2010
25 de diciembre de 2009
11 de diciembre de 2009
27 de Noviembre de 2009
13 de noviembre de 2009
30 de octubre de 2009
16 de octubre de 2009
2 de octubre de 2009
18 de setiembre de 2009
4 de setiembre de 2009
21 de agosto de 2009
7 de agosto de 2009
24 de julio de 2009
10 de julio de 2009
26 de junio de 2009
12 de junio de 2009
29 de mayo de 2009
15 de mayo de 2009
1 de mayo de 2009
17 de abril de 2009
3 de abril de 2009
13 de marzo de 2009
27 de febrero de 2009
13 de febrero de 2009
30 de enero de 2009
19 de diciembre de 2008
12 de diciembre de 2008
5 de diciembre de 2008
21 de noviembre de 2008
14 de noviembre de 2008
7 de noviembre de 2008
31 de octubre de 2008
24 de octubre de 2008
17 de octubre de 2008
26 de setiembre de 2008
19 de setiembre de 2008
12 de setiembre de 2008
5 de setiembre de 2008
29 de agosto de 2008
15 de agosto de 2008
8 de agosto de 2008
1 de agosto de 2008
25 de julio de 2008
18 de julio de 2008
4 de julio de 2008
27 de junio de 2008
20 de junio de 2008
6 de junio de 2008
30 de mayo de 2008
23 de mayo de 2008
16 de mayo de 2008
9 de mayo de 2008
2 de mayo de 2008
18 de abril de 2008
11 de abril de 2008
4 de abril de 2008
28 de marzo de 2009
21 de marzo de 2008
14 de marzo de 2008
7 de marzo de 2008
22 de febrero de 2008
15 de febrero de 2008
8 de febrero de 2008
1 de febrero de 2008
18 de enero de 2008
11 de enero de 2008
4 de enero de 2008
21 de diciembre de 2007
14 de diciembre de 2007
7 de diciembre 2007
30 de noviembre de 2007
23 de noviembre de 2007
16 de noviembre de 2007
9 de noviembre de 2007
2 de noiembre de 2007
26 de octubre de 2007
19 de octubre de 2007
12 de octubre de 2007
28 de setiembre de 2007
21 de setiembre de 2007
7 de Setiembre de 2007
31 de Agosto de 2007
24 de agosto de 2007
17 de agosto de 2007
3 de agosto de 2007
27 de julio de 2007
20 de julio de 2007
13 de julio de 2007
6 de julio de 2007
29 de junio de 2007
15 de junio de 2007
8 de junio de 2008
1 de junio de 2007
25 de mayo de 2007
18 de mayo de 2007
11 de mayo de 2007

© 2019 Mundo Israelita