Inicio
 
Los Caminos de la Fe: Aimé Pallière Imprimir E-Mail
jueves, 20 de diciembre de 2007

Por Moshe Korin

Es interesante evocar a una personalidad religiosa que, lamentablemente, es hoy poco conocida, como Aimé Pallière (Emé Pallér - 1875/1949); un hombre nacido católico, que profesó ese credo y que consideró la importancia que tiene la religión judaica para todos los hombres de fe, incluidos los católicos. Al punto de llegar a ser parte de la vida judía y hasta de instituciones sionistas.

Pasaremos breve revista a aspectos de su vida lo mismo que a algunas de sus ideas, para hacernos un panorama de los singulares caminos que ha recorrido en la Fe.

LA BIBLIA DE DORÉ.

Nació en 1875 en Francia, en el seno de una familia muy católica de Lyon y rodeado de un ambiente piadoso, donde sobresalían las iglesias y los monasterios. Su madre era especialmente devota e incidió en su formación inicial.

Y los días de nevada, cuando faltaba al colegio, no sólo se extasiaba junto a las figuras bíblicas de mártires y santos cristianos, sino que también descubría admirativamente las majestuosas figuras del Judaísmo. Lo entusiasmaban las páginas de la Biblia, ilustrada por Gustavo Doré. A los 8 años de edad, el pequeño, a quien la Virgen le aparecía en sueños, aspiraba a ser cura. Su vocación religiosa hizo que fuera inscripto en un colegio eclesiástico.

UN DÍA MUY ESPECIAL.

Durante su adolescencia, Pallière intentó unirse a diferentes órdenes religiosas pero finalmente fue admitido en el Ejército de Salvación.

Más tarde comenzó su formación religiosa. Entre sus primeros mentores, recordó siempre con veneración al Padre Alix, que sin tener una importante formación teológica, era muy bueno y poseía, según Pallière, “un encanto inigualable que provenía de la irradiación de un alma pura, enteramente consagrada a Dios”.

Tenía 17 años de edad cuando, junto a un amigo, al pasar por la Sinagoga de Lyon en el Día de Iom Kipur se decidió a entrar. Y esa tarde cambió su vida. Había llegado para la Oración de “Neilá”. Y el ámbito reconcentrado deslumbró a Pallière, entendiendo éste que la pureza de los antiguos judíos que veía en las iconografías de la Biblia de Doré, se hallaba también entre esos hombres uniformemente vestidos con el “talit” blanco.

Desde ese día entendió su necesidad de ser también parte del judaísmo -aunque en verdad sin abandonar su religión natal- y su vida se transformó.

“ ... Ocurrió conmigo -explicó años más tarde en su autobiografía- lo que ocurre con un viajero que, arribando a una encrucijada, toma por una vía paralela a la que él quería recorrer, percibiendo luego de una larga marcha que se halla a una inmensa distancia del punto al que aspiraba arribar ... ”.

Y al día siguiente, tras comprarse un volumen gramatical, “Estudios Hebreos”, comenzaría por sí mismo a internarse en la lengua sacra de los judíos.

UN PUEBLO QUE VIVE.

Pronto descubrió otro libro sobre judaísmo, que lo dejó totalmente impactado. Se trataba de “Ceremonias y costumbres que hasta el presente se observan entre los judíos”, que fuera escrito en italiano por León de Módena, Rabino de Venecia y traducido al francés por Sieur de Simonville. Descubrió entonces al judaísmo como un pueblo que vive, y no que pertenece al pasado, como las enseñanzas de la Iglesia Católica pretendían.

Su conocimiento sobre judaísmo motivó que el Abate Negret lo convocase una tarde a su casa. Tras la conversación, el abate dedujo que el joven había sido víctima del proselitismo de algún rabino que lo quiso alejar del catolicismo. Entreviendo un peligro para su fe católica, le habló luego a la madre de Pallière, informándole de su punto de vista.

Y puso al joven bajo la tutela teologal del Padre Augustin Lehman. Éste, y su hermano, huérfanos de padres judíos y criados por un tío, habían decidido tiempo antes, convertirse al catolicismo y ser sacerdotes. Así, se estuvo en presencia de una paradojal discusión entre un nacido judío que quiso ser católico (Lehman) y un nacido católico que quería, además, ser judío (Pallière). El Padre Lehman aparte de ser director de conciencia del joven Pallière le enseñaba Biblia, en hebreo. Y el idioma hebreo sería justamente el aspecto que con más fuerza proyectó al alumno hacia la religión judía. Al punto que afirmaría tiempo después que “la lengua bíblica exhala un perfume místico de donde llega el alma de Israel”.

El fervor católico de su madre fue el escollo más difícil para el joven en su marcha hacia el judaísmo; en cierta ocasión, aquella descubrió los improvisados “tefilim” (filacterias) que Aimé se había armado; la escena fue muy conmovedora. Sentía él que su amor filial le impedía ocasionar dolor a su madre.

Hasta oídos del joven Pallière llegó el nombre de un rabino de Livorno (Italia) que había escrito varios libros, que era apasionado de la Kabalá y que consideraba que el judaísmo debía abrazar a todas las religiones, llegando también a una reconciliación con el cristianismo.

SENDEROS QUE CONFLUYEN.

Gracias a su amistad con el “jazán” (cantor litúrgico) de Niza (Francia), pudo Aimé Pallière ponerse en contacto con el famoso rabino de tendencia liberal Eliahu Benamozegh, de la ciudad de Liorna (Italia). Este gran teólogo, que fue, desde entonces, su guía y mentor, le escribió muchas cartas señalándole el camino. A su entender, ese camino no debía ser el de una conversión total al Judaísmo. Benamozegh le aconsejó abrazar la Fe “Noajida”, es decir, la religión que se originó a partir del pacto de Dios con la Humanidad en la persona de Noé (Nóaj), según el texto bíblico.

El “Noajismo” (“Sheva Mitzvot Bnei Noaj” – los 7 preceptos para los descendientes de Noé), es la religión que Israel preservó para transmitirla a los Gentiles. Es anterior al pensamiento de los Apóstoles en cuanto a llevar a los Gentiles la Ley Mosaica. Los sabios del Talmud vieron en el “Noajismo” el lazo de unión entre todos los hombres, antes de la Revelación Divina a los Judíos en el Sinaí. (Dichas leyes prohíben el culto de los ídolos, la blasfemia, la conducta licenciosa, el asesinato, el adulterio, el robo y la ingestión de carne arrancada de animal viviente).

El Rav Benamozegh (1823-1900), a quien luego Pallière visitó, lo introdujo en lo que éste llamó “El Santuario Desconocido”. El Rav Benamozegh falleció el 5 de febrero del 1900. En agosto de 1901, Pallière pudo finalmente peregrinar hasta su sepultura. Ocho años y ocho meses después de la muerte del Rav Benamozegh, Pallière experimentó otro duro golpe, al fallecer su madre, el 5 de octubre de 1908, en un Día de Iom Kipur.

En realidad, Pallière nunca renunció de manera oficial a la fe de sus mayores, pero se entregó de lleno al Judaísmo. Formó parte del Comité Central de la Organización Sionista de Francia y por un tiempo presidió la Unión Mundial de la Juventud Judía. Como conferenciante fue muy solicitado.

PRESIDENTE DE INSTITUCIONES JUDÍAS.

Con el andar del tiempo, creció en Aimé Pallière la necesidad de tomar parte activa de la vida judía. Especialmente cuando la Unión Israelita Liberal de París, le ofreció integrarse a la misma. Le sugirieron estudios en el extranjero para retornar como rabino, pero optó por solicitar antes la opinión de personalidades rabínicas. Obtuvo como respuesta la misma que le diera en su momento el Rav Benamozegh, por lo que se dedicó a ser predicador, orador, conferencista, articulista.

A partir de 1916 participó en París de la creación de la Asociación Religiosa “Shemá Israel”. A su vez, diez años más tarde, la Unión Mundial de Jóvenes Judíos (integrada básicamente por jóvenes judíos de Salónica, y bajo la conducción de Charles Nehama) nombró a Pallière como nuevo Presidente de la misma. Algunos cuestionaron que fuera un no-judío el presidente de una institución judaica; los que lo nombraron arguyeron que, si los cristianos pudieron tener como Dios a un judío, por qué los judíos no podían tener como presidente de una asociación a un cristiano.

Pese a que él sólo reconocía como auténtico al judaísmo ortodoxo, advino líder de los reformistas, siendo por más de 25 años co-predicador de la Sinagoga de la Unión Israelita Liberal de París.

LA RELIGIÓN ES LO PRIMERO.

Pronunció conferencias en su país, Francia y en el exterior, entre otros países en los Estados Unidos, Italia, Alemania, Suiza y Bélgica. “Dirigí la palabra -dijo- a más judíos que nunca antes lo hiciera rabino alguno”. Aimé Pallière se mostró muy admirado de la organización del ishuv judío, y adhirió activamente a la postura militante del sionismo, en especial desde su activo apoyo a la”Declaración Balfour”. Por su parte, afirmó que “sustento el ideal sionista por fidelidad a ese Israel al que consagro enteramente mi vida”. Tuvo asimismo una destacada tarea en el Keren Kayemet, donde llegó a ser el Vicepresidente del Comité Central.

Pero, no cabe duda de que el elemento que más lo ha cautivado ha sido el propiamente religioso. Es así que puntualizó: “ ... si tomamos en cuenta mi educación y mi inclinación es preciso admitir que ningún otro aspecto del judaísmo podía impresionarme más que su vitalidad religiosa; y no hay ninguna otra cosa que interprete de modo más característico el antiguo genio y rol de Israel ... ”.

Su producción literaria fue vasta, aunque lamentablemente hoy no sea muy conocida. Entre sus libros, el más difundido ha sido el autobiográfico “Le Sanctuaire Inconnu” (El Santuario Desconocido; 1926), siendo otros títulos: “Hillel o el Judaísmo”; “Bergson y el Judaísmo” (1932); “El Velo Levantado” (1936) que es también autobiográfico y, “El Alma Judía y Dios”.

EN SHABAT Y NAVIDAD.

Pallière vivió su vida en función de un logrado ascetismo judaico. En sus últimos años, volvió a tener una especial reconsideración por la religión cristiana. En él hallamos al hombre de Fe, más allá del credo circunstancial. Fue católico, abrazó el judaísmo y nunca perdió su primer credo, bajo el que fue sepultado.

Murió en “Motsaei Shabat” -luego de oficiar el rezo sabático- y Nochebuena, el sábado 24 de diciembre de 1949, a los 74 años de edad, en la Abadía de Saint Michel de Frigolet, cercana a la ciudad de Avignon.

Para definir su vida y su obra, valen citar aquí las palabras del Profeta Isaías, que alguna vez él mismo invocara: “Es así que fui colocado como símbolo y testimonio en Israel, por Dios, cuya gloria reside en Sión”.

De Aimé Pallière se ha dicho que fue el primero y último sumo sacerdote de la Religión “Noajiana”.

 
< Anterior   Siguiente >

Ediciones

Edicion 4524
9 de mayo de 2014
22 de febrero de 2013
31 de agosto de 2012
14 de agosto de 2012
10 de agosto de 2012
31 de julio de 102
13 de julio de 2012
20 de junio de 2012
2 de junio de 2012
25 de mayo de 2012
11 de mayo de 2012
22 de abril de 2012
6 de abril de 2012
16 de marzo de 2012
24 de Febrero de 2012
27 de enero de 2012
30 de diciembre de 2011
16 de diciembre de 2011
25 de noviembre de 2011
11 de noviembre de 2011
21 de octubre de 2011
23 de septiembre de 2011
26 de agosto de 2011
05 de agosto de 2011
22 de julio de 2011
8 de julio de 2011
24 de junio de 2011
10 de junio de 2011
27 de mayo de 2011
13 de mayo de 2011
30 de noviembre de 2010
15 de noviembre de 2010
1 de octubre de 2010
17 de setiembre de 2010
3 de setiembre de 2010
20 de agosto de 2010
9 de julio de 2010
25 de junio de 2010
11 de junio de 2010
28 de mayo de 2010
14 de mayo de 2010
30 de abril de 2010
16 de abril de 2010
2 de abril de 2010
19 de marzo de 2010
5 de marzo de 2010
19 de febrero de 2010
22 de enero de 2010
8 de enero de 2010
25 de diciembre de 2009
11 de diciembre de 2009
27 de Noviembre de 2009
13 de noviembre de 2009
30 de octubre de 2009
16 de octubre de 2009
2 de octubre de 2009
18 de setiembre de 2009
4 de setiembre de 2009
21 de agosto de 2009
7 de agosto de 2009
24 de julio de 2009
10 de julio de 2009
26 de junio de 2009
12 de junio de 2009
29 de mayo de 2009
15 de mayo de 2009
1 de mayo de 2009
17 de abril de 2009
3 de abril de 2009
13 de marzo de 2009
27 de febrero de 2009
13 de febrero de 2009
30 de enero de 2009
19 de diciembre de 2008
12 de diciembre de 2008
5 de diciembre de 2008
21 de noviembre de 2008
14 de noviembre de 2008
7 de noviembre de 2008
31 de octubre de 2008
24 de octubre de 2008
17 de octubre de 2008
26 de setiembre de 2008
19 de setiembre de 2008
12 de setiembre de 2008
5 de setiembre de 2008
29 de agosto de 2008
15 de agosto de 2008
8 de agosto de 2008
1 de agosto de 2008
25 de julio de 2008
18 de julio de 2008
4 de julio de 2008
27 de junio de 2008
20 de junio de 2008
6 de junio de 2008
30 de mayo de 2008
23 de mayo de 2008
16 de mayo de 2008
9 de mayo de 2008
2 de mayo de 2008
18 de abril de 2008
11 de abril de 2008
4 de abril de 2008
28 de marzo de 2009
21 de marzo de 2008
14 de marzo de 2008
7 de marzo de 2008
22 de febrero de 2008
15 de febrero de 2008
8 de febrero de 2008
1 de febrero de 2008
18 de enero de 2008
11 de enero de 2008
4 de enero de 2008
21 de diciembre de 2007
14 de diciembre de 2007
7 de diciembre 2007
30 de noviembre de 2007
23 de noviembre de 2007
16 de noviembre de 2007
9 de noviembre de 2007
2 de noiembre de 2007
26 de octubre de 2007
19 de octubre de 2007
12 de octubre de 2007
28 de setiembre de 2007
21 de setiembre de 2007
7 de Setiembre de 2007
31 de Agosto de 2007
24 de agosto de 2007
17 de agosto de 2007
3 de agosto de 2007
27 de julio de 2007
20 de julio de 2007
13 de julio de 2007
6 de julio de 2007
29 de junio de 2007
15 de junio de 2007
8 de junio de 2008
1 de junio de 2007
25 de mayo de 2007
18 de mayo de 2007
11 de mayo de 2007

© 2018 Mundo Israelita