Inicio arrow Ciencia / Salud arrow A 95 años de su fallecimiento SCHÓLEM ALÉIJEM , LA FUENTE DEL HUMOR JUDÍO
 

Mundo Israelita Premiado

 La Dra. Corina Schwartzapel ha sido distinguida con una mención especial por el jurado de los Premios Dr. Héctor Bergier que otorga la Asociación Médica Argentina, por el importante aporte a la difusión de los temas de salud que realiza por medio de su columna "Ciencia / Salud - Una puerta abierta al conocimiento".
El acto de entrega de los diplomas, se llevó a cabo el día 10 de Diciembre a las 19 hs. en la sede de la AMA, Santa Fe 1171, 1º piso.
Compartimos este premio con todos nuestros lectores.


A 95 años de su fallecimiento SCHÓLEM ALÉIJEM , LA FUENTE DEL HUMOR JUDÍO Imprimir E-Mail
sábado, 07 de septiembre de 2013

Por Moshé Korin

Schólem Aléijem es un fenómeno cultural que rebasa la dimensión literaria; él es más que literatura.

Cada generación judía ve en Schólem Aléijem algo distinto. Cada “íschuv” (núcleo de población judía) descubre algo nuevo y propio en él: los socialistas lo consideran socialista; los  comunistas, comunista; los bundistas, bundista; los sionistas, uno de los suyos, ya que no en vano fue delegado en 1907 al VIII Congreso Sionista en “LA HAYA” - Holanda, donde anudó una amistad personal muy intensa con el poeta J.N. Bialik, y los judíos tradicionalistas, aún los religiosos, disfrutan con sus creaciones. Así es él, Schólem Aléijem: representa al pueblo en su conjunto, y por eso, a medida que sus raíces se adentran en el pueblo, su obra se renueva y se torna más universal.

 

 

Schólem Aléijem avanza a través de las generaciones con la gracia juguetona de “Mótl Peisi dem Jazns”  (Mótl, hijo de Peisi el Cantor); con la universalidad de“Tevie der Míljiker” (Tevie el Lechero, o El violinista sobre el tejado) ; con el paso alado de “Menájem Méndl” (una especie de Don Quijote judío), que viene a nuestro encuentro para anunciarnos : - “¡He arribado, aquí estoy!”

S. Aléijem mismo dijo alguna vez que “el escritor popular es, para su tiempo, el espejo en que se reflejan y van a retratarse los destellos de la vida”.

Nació Schólem Aléijem en la ciudad de Pereiaslew (Ucrania) el 2 de Marzo de 1859. Su familia se traslada poco después a Worunkow, también en Ucrania,donde pasa su infancia.

Ya desde sus más tempranas experiencias literarias, por cierto no muy conocidas por el público lector, lo vemos pintado de cuerpo entero.

Cuando su padre, el posadero (dueño de una pensión) Nójem Rabinóvich, contrajo segundas nupcias al año y medio del fallecimiento de su esposa Jaie Esther, el joven Schólem debió soportar las injurias de su madrastra, que se pasaba el día maldiciendo. Entonces el travieso muchacho ideó la composición de un diccionario que registrara esos denuestos. Se sentó a la mesa, y mientras la mujer maldecía, él iba anotando. El padre advirtió que su hijo menor no paraba de escribir. Complacido, se acercó a quién le proporcionaba tanta satisfacción, tomó el papel en sus manos y se puso a leer en voz alta:

Aráintrogn (Traer alzado). ¡Aráintrogn zol men dij a krankn! ¡Ojalá te trajeran enfermo!

Aróistrogn (Sacar alzado). ¡Aróistrogn zol men dij a toitn! ¡Ojalá te sacaran muerto!

Arúmtrogn (Llevar alzado de acá para allá). ¡Arúmtrogn zol men dij oif di hent! ¡Ojalá te cargaran en brazos!

Avéktrogn (llevarse alzado). ¡Avéktrogn zol men dij oif dem beis óilom! ¡Ojalá te llevaran al cementerio!

Esn (Comer). ¡Esn zoln dij di vérem! ¡Ojalá te comieran los gusanos!

Trinken (Beber). ¡Trinken zoln dij di piavkes! ¡Beban tu sangre las sanguijuelas!

Shraibn (Anotar - escribir). ¡Shraibn zol men dij retzeptn! ¡Ojalá te anotaran recetas médicas!

Aránschraibn (Inscribir). ¡A meshúguenem óismekn un dij Aránshraibn! ¡Borrar a un loco e inscribirte en su lugar!

Demás está decir que el pequeño Schólem no pegó un ojo esa noche. No dejaba de imaginar a su colérica madrastra embistiéndolo, abriendo la boca para dar paso a una chorrera de insultos, mostrándole los puños, rechinando los dientes, persiguiéndolo alrededor de la mesa y por todas las habitaciones.

En la posada de su padre, quien llegaría a ser Schólem Aléijem conoció personajes de todo tipo: bromistas, embusteros, ilusionistas, vagabundos, fabuladores, “la gente sin importancia y sin mayores ambiciones”, tal como Reb Zéidl Trask (Don Zéidl el Estruendo), Reb Schmúel Fiask (Don Schmúel el Fiasco), Bóruj Dréidl (Bóruj el Trompo), Arn Véidl (Arn el Rabo), Bérl Noz (Bérl el Narigón), Itzik Fasolies (Itzik Frijoles), Béndet Bérdele (Béndet el Barbita),Itzjok Férdele (Itzjok el Caballito), Iósl Éier (Iósl el Huevero), Bérl Dréier (Bérl el Embrollón), Schmaie Sbenk (Schmaie Cachetada), Iékl Béker (Iékl el Panadero), Avréml Léker (Avréml el Adulón). Ellos no paraban de contar historias sin fundamento, de las mil y una noches. Y en ocasiones se iban a las manos y revoleaban las sillas. Muchos de aquellos disparatados relatos, inspiraron a Schólem Aléijem para escribir sus “Aiznban Gueschijtes” (“Historias de Ferrocarril”), “Tóiznt un ein Najt” (“Las Mil y Una Noches”), y tantas otras creaciones de encantadora belleza.

De estos personajes Schólem Aléijem registró maldiciones populares como:

1. “¡Dos moil zol zij zei, Rioboino shel Óilom, shteln oif a zait!” ¡Que la boca, oh Señor de los cielos, se les haga a un lado!

2. “¡Di tzung zol zei ópfaln!” ¡Que decaiga su lengua!

3. “¡Di oign zoln zei aróis!” ¡Sálganseles los ojos de sus órbitas!

4. “¡Hent un fis zoln zei ópnemen!” ¡Brazos y piernas no les respondan!

5. “¡Oif  kulies zoln zei guein!” ¡Ojala caminen con muletas!

6. “¡Tate-mame zoln zei farlirn!” ¡Ojala pierdan a sus padres!

7. “¡Tzu kéiver Isróel zoln zei nit kumen!” ¡Ojala que no reciban sepultura judía!

8. ¡”Iber di háizer zoln zei zij shlepn, mit kinds-kínder, oif dor-doires, Táteniu, zíser Fóter, líber, hártziker, guetráier!” ¡Ojala deban arrastrarse mendigando de casa en casa, con hijos y nietos, por generaciones, ¡OH, Padrecito dulce, amante y leal!

Podemos decir que Schólem Aléijem es el escritor que intercede por la gente común, por los más débiles.

En una misiva que Tevie der Míljiker (Tevie el Lechero) o más conocido hoy por el Violinista sobre el tejado dirige a  “Panie Schólem Aléijem” (el eminente señorSchólem Aléijem), le expresa:

“Katonti” (me siento insignificante), no sé cómo le he caído en gracia para que Ud. se ocupe de alguien tan pequeño como yo, me haga el honor de cartearse conmigo... y no conforme con eso, aun publique mi nombre en un libro, haciendo de mí todo un “schálesch sudes” (“schalosch seudot”, es decir, alguien tan importante como la tercera comida del sábado), como si yo fuera a saber quién...”

Todo el trasfondo de su creación consiste en la voluntad deliberada de extender sus alas sobre los menos importantes, sobre los desheredados de la tierra, yprotegerlos.

En su descripción de Kasrílevke (nombre de una imaginaria aldea judía en la Europa Oriental de pre-guerra), dice Schólem Aléijem lo siguiente:

“Sepan ustedes que Kasrílevke, tan diminuta y humilde, tan solitaria y remota, mantiene, sin embargo, estrechos lazos con todo el resto del mundo.. Karsílevke siente los infortunios de todos, los dolores, mas no hay quien comparta su propio dolor... Nadie, nadie se interesa por sus moradores. Es como si Karsílevke fuera para el mundo, en vez de un hijo, un entenado... Así vacilaran sus pies y se enfermara... lo abrasara la fiebre, quemante como un horno... se muriera de hambre o lo consumiera la sed, puedo asegurarles que nadie lo advertiría.”

Réstale, pues, al artista, el deber de erigirse en padre y en portavoz de los entenados del mundo.

Tal vez la quintaesencia del humor de Schólem Aléijem, se encierre en la frase de Mótl Peisi dem Jazns (Mótl, hijo de Peisi el Cantor), cuando afirma: “Mir iz gut, ij bin a iósem” (Soy huérfano, estoy muy bien). Ella parece indicarnos que, a despecho de un mundo cruel, desenfrenado, que condena a los niños a laorfandad, debe el hombre desplegar para sí, a partir de esa misma orfandad, una bandera que lo impulse hacia adelante.

Pero eso no es todo, dista mucho de serlo.

El nuevo modelo de vida no sólo ha condenado al ser humano; también lo ha conducido a una profunda desesperación. Además de sus facetas económicas y sociales, lo ha degradado psíquicamente.

“Un pobre no debe desear”, es la conclusión a que llega el muchacho humilde en el relato “Der esrog” (“La cidra”, con “c”, fruto parecido al limón que se lleva de casa en casa para ser bendecido en la fiesta de “Sucot”). Esto es lo que  deduce luego de recibir una paliza, por haberse jactado de que su papá sería el dueño de un “esrog”, de uno de esos frutos, para él solo. La vida le impone al ser humano lo que Schólem Aléijem llama, en el relato “Tzvei toite” (“Dos muertos)”, “la ignominia de que alguien pueda sentirse tan hambriento”; y el sueño máximo del pobre es (cito textualmente): “¡Ah, si el hombre lograra elevarse al rango de poder prescindir totalmente de la comida!” (En el cuento “A grínguer tones”, “Un ayuno sin problemas”). Tevie der Míjiker (Tevie el lechero) razona y medita: “La gran desgracia es tener que comer. Ya lo decía mi bobe (abuela), que en paz descanse: —Si el hocico yaciera en tierra, la cabeza se adornaría de oro.”

Y es por eso que en los distintos escritos en que Schólem Aléijem trata de describir y dignificar a los humildes y desplazados, encontramos frases y dichos como estos:

“Az men iz éfscher raij, iz men guevís klug.” (“Basta que se sospeche que es rico,

para que se afirme que es sabio.”)

“A schein pónim iz a hálber nadn.” (“Una cara bonita equivale a media dote.”)

“Nischt kain iámim tzeteiln di félker, nor di félker tzeteiln de iámim.”

(“No hay mares que dividan a los pueblos, sino pueblos que se dividen los mares.”)

“Umzist -zogt di mame,- bakunt men nischt káin zaj, a juzt máieve kadojes, óder a gut oig oif a fúler voj.

(“Dice Mamá que nada se consigue gratuitamente (sin esfuerzo) salvo la fiebre palúdica en el mes de Mayo, o un mal de ojo de aquéllos para toda la semana.”)

“A schlimázl falt oifn groz un tzekalichet zij di noz.”

(“Un malaventurado se romperá la nariz, así caiga en medio del pasto.)

Schólem Aléijem asumió la tarea de liberar al hombre de pueblo de su humillación, de su sentimiento de culpa.

Creyó en él como portador de la vida y del destino de su gente.

El arte de Schólem Aléijem se pone al servicio de los agraviados; defiende a quienes sufren desarraigo y opresión; condena a este mundo y sigue siempre procurando salvar al hombre, a quien tal mundo pisotea como a un gusano.

Y a propósito de los opresores y de los violentos, cita Schólem Aléijem al gran comediógrafo francés, Moliere, cuando pide: —“Pégame, pero déjame reír”. Y agrega: “Y yo, Schólem Aléijem, digo: —No me pegues, porque voy a reír de todos modos, y mi risa te va a doler más que a mí tus golpes.” De aquí deriva su famosa expresión: “Lajn iz guezunt, doktoírim heisn lajn”. (Reír es saludable, lo ordenan los médicos).

El ojo avizor de Schólem Aléijem no pasó por alto ningún recoveco de la vida judía sin perpetuarlo para todos los tiempos, a su estilo y a su modo, desde su punto de vista: pleno de situaciones cómicas y de escenas que aún hoy despiertan nuestras sonoras risotadas.

He aquí como Schólem Aléijem nos pinta el teatro judío de comienzos del Siglo XX en Kasrílevke, léase Bardíchev:

Y comienza a describir S. Aléijem “A mi salida de la taberna, advertí un afiche, con grandes letras en ídisch, que decía: “¡El teatro ídisch en Kasrílevke por primera vez! ¡El auténtico Ádler de América! ¡El más grande cómico del mundo! ¡Se van a desternillar de risa! ¡Una bobe Iajne como no se ha visto desde que el mundo se creó! ¡Un Hótzmaj (personaje de Avrohom Goldfaden, el padre del teatro judío) como ninguno nacido hasta ahora! ¡Hoy se representa la flamante ópera “Koldunia”! ¡Judíos, empeñen los pantalones y no dejen de venir, y verán que en el teatro van a revivir! ¡Judíos, a no tardar, sus entradas a comprar, pónganse pronto en camino, vuelen como un torbellino!”

Abajo firmaban el director, el empresario y el mismo Ádler en persona, el auténtico Ádler de América, el mejor cómico del mundo.

— ¡Jane Beile! ¿Adonde corres de ese modo? –Le grita una joven mujer a otra.

—Al “triatro” –responde ésta última. —Y tú, ¿qué pasa que no vas?

— ¡Ojalá se te fuera el aliento! –dice la primera. —¿Qué opinas de mi patrona, la ricachona de Kasrílevke? ¡Justamente hoy se le antojó que le “haga” los gansos, ojalá se le hiciera una llaga en el cuerpo! ¡Y que le fría la grasa, ojalá la cocinaran en el infierno, Dios mío! ¡Todo el mundo va al “triatro” y yo aquí, atada! ¡Si la ataran a ella de pies y manos, Dios del Cielo!

A duras penas me abrí paso hasta la boletería, por entre una pandilla de muchachos y chicas. La pandilla seguía pujando por detrás y apretándome por los costados.

— ¿Qué entrada quiere? –Me interroga el boletero, un joven flaco de cuello alargado.

— ¿Qué entradas tiene?

—Hay de un rublo, de dos y de tres.

— ¿No tendría una más cara? –Le pregunto, mientras la muchachada no deja de alborotar.

Al escuchar mis palabras, se alza el cajero de su asiento, saca la cabeza por la ventanilla y les grita a los jóvenes, derecho a mi rostro:

— ¡Que el demonio penetre en los padres de sus padres! ¡Ahora mismo les mando a Reb Léizer el Bombero, para que les eche agua con su manguera.

—El teatro es, en realidad, el establo de Reb Lipe –me dice el de la boletería. —Todo el año lo ocupan con ganado y caballos, y cuando llega una “trouppe” se transforma en teatro... Pase, pase, por favor a la sala.

Se levanta el telón y todos entran a gritar:

— ¡Un bailecito, Hotzmaj! ¡Hatzmaj, Hotzmaj, una danza!

De pronto estalla el tumulto, una ruidosa confusión:

— Guevald idn - ¡Socorro, judíos, por el amor de Dios!

Alguien ha alertado: —Faier - ¡Fuego! Y no se necesita más. El público salta por sobre las cabezas y corre hacia la puerta, chillando:

—Jasche, ¿dónde estás? ¡Iánkl, ven aquí! ¡Rivke, mantente! ¡Mótl, me muero! ¡Broje, no grites! Beni, ¿dónde está Iéntl? ¡Mamá, estoy aquí, mamá!

— ¿Por qué alborotan? ¿Por qué corren? –Los amonesta Nóiaj, el dueño del hotel. —¿Por qué tanto barullo? Aquí no ha pasado nada. ¡Un gallo saltó desde la tertulia, derecho a la cabeza de la dama de las plumas blancas y de los brillantes! ¡Tranquilícense! ¡Vuelvan a ocupar sus asientos! ¡Eh, músicos, por favor un “freilejs” (baile popular judío)! ¡A ver si se hacen oír!

Así lucía el teatro judío aproximadamente un siglo atrás, visto por el más extraordinario humorista en la literatura ídisch de todos los tiempos.

El mismo Máximo Gorki apreciaba enormemente el talento de nuestro escritor, y demostró siempre mucho amor por sus creaciones. Cuando empezaron a aparecer las obras de Schólem Aléijem traducidas al ruso, Gorki le escribió una carta y en ella decía, a propósito de “Mótl, Peisi dem Jazns” (“Mótl, hijo de Peisi el Cantor”):

“Recibí su libro, escribía Gorki a Schólem Aléijem, lo leí; he reído y llorado. ¡Una maravilla! Sus paginas rezuman, un amor tan genuino, tan profundo, tan inteligente, por el hombre de pueblo: un sentimiento muy difícil de hallar en nuestros días...” Termina escribiendo a Schólem Aléijem el escritor M. Gorki.

Dos años después del pogrom de Kíschinev , en Octubre de 1905, la oleada de disturbios alcanzó también a la Kiev judía. Durante tres jornadas, Schólem Aléijem debió ocultarse con sus familiares, su esposa Olga Loiev, sus dos hijas y su hijo, hacinados con otras decenas de familias, en el Hotel “Imperial”.Bandas de cosacos facinerosos sembraban terror y muerte por las calles. Cantos salvajes, griterío de borrachos y alaridos de las víctimas. De pie en la puerta de acceso, el conserje, con su icono (especie de crucifijo católico ortodoxo) en la mano, convencía a los bandidos que en el Hotel “Imperial” se alojaban sólo buenos cristianos, temerosos de Dios.

A las ventanas llegaba un vocerío infernal, una macabra danza mechada de silbidos, aullidos, golpes, quejas y risotadas. En el aire se mezclaban plumas, restos ensangrentados y libros deshechos. Una extraña confusión de objetos diseminados por las calles de Kiev.

En aquellos tristes días de pogróm en Kiev Schólem Aléijem pudo ver de muy cerca la sombra amenazadora de su propia muerte, y fue cuando redactó el famoso epitafio para su tumba:

“Do ligt a id a póscheter, /  gueschribn ídisch taich far váiber, /

 un farn prostn  folk  hot er; / guevén a humorist, a schráiber.

Dos gantze lebn óisguelajt, / gueschlogn mit der velt vapores ./

Di gantze velt hot gut guemajt; / aléin, oi vei, gueven oif tzores.

Un davke ven der óilom hot /            guelajt, guekvelt, un flegt zij freien,/

hot ér guevéint, dos veist nor Got, / besod, az kéiner zol nischt zeen.”

“Aquí yace un judío común, /            escribió en la jerga ídisch de las mujeres, /

y para el pueblo humilde fue un / escritor, humorista, en sus menesteres.

Rió de todo en esta vida, /no perdonó ningún pecado. /

El mundo, al fin, ganó la partida / y él sólo fue un desventurado.

Y cuando el público lector /lo festejaba y se reía, /

él sollozaba en un rincón: /Dios solamente lo sabía”

Schólem Aléijem vivió 11 años más. Fueron años de éxitos impresionantes, tanto para su producción literaria como para la teatral y artística; de apariciones triunfales en mitines multitudinarios, asambleas, celebraciones y temporadas literarias, así en Europa como en América, en Varsovia, París, Londres y Nueva York. Fatigado de tanto andar con sus “estrellas errantes”, sus queridos actores, y también sin ellos el inmortal Schólem Aléijem cerró para siempre sus mansos ojos azul claro. Fue el 13 de Mayo de 1916.

Junto a la tumba abierta en el cementerio de Nueva York, se unieron muchos miles de personas que, en aquel día destemplado, habían venido a acompañar hasta su eterno descanso al querido escritor.

Y así pudieron oír lo que decía su testamento:

“Cualquiera sea el lugar donde muera, pido que me entierren, no entre aristócratas por su estirpe, abolengo o por sus bienes, sino, al contrario, entre judíos rudos y laboriosos, con el pueblo verdadero. De modo que la lápida que se ha de colocar luego sobre mi tumba, adorne las sencillas sepulturas a mi alrededor, y que ellas, a su vez, hermoseen mi propia lápida, tal como la simple y honrada gente de pueblo, dio lustre en vida a quien era su escritor.”

Y desde ese día, se acalló para siempre la generosa fuente de la risa sonora.

Nuestra conclusión: necesitamos a Schólem Aléijem con alma y vida. Nos hacen falta sus ideas, porque los valores que reivindica son parte de la gran tradición humanista de nuestro pueblo.

Lo necesitamos históricamente, en el proceso de selección de dichos valores, para que influya en la marcha y posterior desarrollo del pueblo, en lacontinuidad de su cultura.

Lo necesitamos psicológicamente, el ánimo del pueblo requiere su tono, su vitalidad, su fe, su cercanía, su reverencia por el hombre y su confianza en el ser humano.

Los términos de su legado se enraízan en el sueño profético de Isaias: “Las espadas que se truecan en instrumentos de labranza”.

Su mensaje coincide con el desesperado esfuerzo del hombre por proseguir la marcha.

Por eso es bueno y justo que lo señalemos, a 95 años de la desaparición, como una alta cumbre, tal vez la más excelsa, en los mil años de creatividad del ídisch, en el trabajoso ascenso de la literatura ídisch a lo largo de siglos. Cuán valiosa fue esa difícil ascensión, la lucha sobrehumana por nuestra vida y por la cultura que expresa esa vida y ayuda a conformarla, si al cabo de 1000 años de creación en ídisch, pudo un pueblo, con tanta claridad, con tanta limpieza, de un modo tan humanamente lúcido, echarse a reír, tal como lo hizo a través de ese judío de Europa Oriental, Schólem ben Nójem Rabinovich, a quien todo el mundo llama Schólem Aléijem.

 
< Anterior   Siguiente >

Ediciones

Edicion 4524
9 de mayo de 2014
22 de febrero de 2013
31 de agosto de 2012
14 de agosto de 2012
10 de agosto de 2012
31 de julio de 102
13 de julio de 2012
20 de junio de 2012
2 de junio de 2012
25 de mayo de 2012
11 de mayo de 2012
22 de abril de 2012
6 de abril de 2012
16 de marzo de 2012
24 de Febrero de 2012
27 de enero de 2012
30 de diciembre de 2011
16 de diciembre de 2011
25 de noviembre de 2011
11 de noviembre de 2011
21 de octubre de 2011
23 de septiembre de 2011
26 de agosto de 2011
05 de agosto de 2011
22 de julio de 2011
8 de julio de 2011
24 de junio de 2011
10 de junio de 2011
27 de mayo de 2011
13 de mayo de 2011
30 de noviembre de 2010
15 de noviembre de 2010
1 de octubre de 2010
17 de setiembre de 2010
3 de setiembre de 2010
20 de agosto de 2010
9 de julio de 2010
25 de junio de 2010
11 de junio de 2010
28 de mayo de 2010
14 de mayo de 2010
30 de abril de 2010
16 de abril de 2010
2 de abril de 2010
19 de marzo de 2010
5 de marzo de 2010
19 de febrero de 2010
22 de enero de 2010
8 de enero de 2010
25 de diciembre de 2009
11 de diciembre de 2009
27 de Noviembre de 2009
13 de noviembre de 2009
30 de octubre de 2009
16 de octubre de 2009
2 de octubre de 2009
18 de setiembre de 2009
4 de setiembre de 2009
21 de agosto de 2009
7 de agosto de 2009
24 de julio de 2009
10 de julio de 2009
26 de junio de 2009
12 de junio de 2009
29 de mayo de 2009
15 de mayo de 2009
1 de mayo de 2009
17 de abril de 2009
3 de abril de 2009
13 de marzo de 2009
27 de febrero de 2009
13 de febrero de 2009
30 de enero de 2009
19 de diciembre de 2008
12 de diciembre de 2008
5 de diciembre de 2008
21 de noviembre de 2008
14 de noviembre de 2008
7 de noviembre de 2008
31 de octubre de 2008
24 de octubre de 2008
17 de octubre de 2008
26 de setiembre de 2008
19 de setiembre de 2008
12 de setiembre de 2008
5 de setiembre de 2008
29 de agosto de 2008
15 de agosto de 2008
8 de agosto de 2008
1 de agosto de 2008
25 de julio de 2008
18 de julio de 2008
4 de julio de 2008
27 de junio de 2008
20 de junio de 2008
6 de junio de 2008
30 de mayo de 2008
23 de mayo de 2008
16 de mayo de 2008
9 de mayo de 2008
2 de mayo de 2008
18 de abril de 2008
11 de abril de 2008
4 de abril de 2008
28 de marzo de 2009
21 de marzo de 2008
14 de marzo de 2008
7 de marzo de 2008
22 de febrero de 2008
15 de febrero de 2008
8 de febrero de 2008
1 de febrero de 2008
18 de enero de 2008
11 de enero de 2008
4 de enero de 2008
21 de diciembre de 2007
14 de diciembre de 2007
7 de diciembre 2007
30 de noviembre de 2007
23 de noviembre de 2007
16 de noviembre de 2007
9 de noviembre de 2007
2 de noiembre de 2007
26 de octubre de 2007
19 de octubre de 2007
12 de octubre de 2007
28 de setiembre de 2007
21 de setiembre de 2007
7 de Setiembre de 2007
31 de Agosto de 2007
24 de agosto de 2007
17 de agosto de 2007
3 de agosto de 2007
27 de julio de 2007
20 de julio de 2007
13 de julio de 2007
6 de julio de 2007
29 de junio de 2007
15 de junio de 2007
8 de junio de 2008
1 de junio de 2007
25 de mayo de 2007
18 de mayo de 2007
11 de mayo de 2007

© 2019 Mundo Israelita