Inicio
 
Recuerdos de un viaje: la comunidad judía y sus malhechores Imprimir E-Mail
miércoles, 24 de febrero de 2010
Por Moshé Korin

Acomodando fotos encontré una de nuestra primera visita a nueva York, en 1981, de mi primo Juan Weidman z”l, quien, por aquel entonces, hacía más de veinte años que residía en Estados Unidos. Junto a la foto había una hoja con anotaciones mías, acerca de explicaciones e informaciones que me dio un muy amigo suyo Perry Davis, quien era por aquel entonces, Director Ejecutivo de la Asociación “Yosher” (vocablo hebreo que significa “Justicia”).


Tal fue el impacto de sus palabras, que le pedí a mi primo, que lo invitara a su casa, para que café de por medio, pudiera saciar mi interés por los conceptos que vertía Perry, acerca de la Institución y yo pudiera tomar nota.

Transcribo el primer apunte: “Es necesario inculcar a la comunidad judía una verdad clara y simple, enmarcada por la triste historia de dos mil años de persecución antijudía: el judío que comete delito, pone en peligro la sobrevivencia moral de la comunidad hebrea, por lo que sus actos no deben ser condonados ni disimulados”

“Yosher” tenía el propósito de crear en el seno de una sociedad abierta –como lo es en la norteamericana – un canal mediante el cual la comunidad judía pueda combatir con vigor y convicción, y sin disimulos vergonzantes, el accionar de delincuentes judíos, las fechorías de muchos de los cuales, habían tomado estado público.

Ya en 1975 fue fundada “Yosher” por un grupo de judíos ortodoxos observantes, que según su propia expresión, se habían sentido “incómodos e impacientes ante la falta de una respuesta significativa por parte de la comunidad ortodoxa, ante las revelaciones de delincuencia cometida por judíos”.

Su propósito era “establecer una agrupación, que dentro de la estructura de la ´Halajá´(conjunto de normas religiosas judías), incremente la sensibilidad y la reacción de la comunidad judía, ante faltas a la conducta moral”.

Cuando “Yosher” comenzó su actividad, muchos círculos religiosos y seculares comunitarios la acogieron con simpatía, pero otros con hostilidad, pues ponía en situación embarazosa a muchas instituciones, entre ellas educativas seculares y religiosas, que casi no enseñaban del todo los rudimentos de la conducta ética, según las enseñanzas judaicas.

Otros desconfiaban de que “Yosher” quería convertirse en una especie de policía interna de la colectividad y le negaban apoyo.

Perry Davis relataba la reacción común que suelen experimentar muchos judíos cuando se enteran de delitos cometidos por judíos: “Cuando corre la noticia de un delito perpetrado por judíos, esto ensucia por asociación a todos los otros hebreos, con lo que se da pasto a los antisemitas y se causa el deshonor de toda la colectividad. Por lo tanto, mejor sería cerrar los ojos y callarse la boca…”.

Davis distinguía entre los delitos cometidos por particulares judíos y delitos que implicaban a instituciones hebreas. Esto último es mucho más grave. En algunos casos hasta podría interpretarse que se usa de escudo para camuflar el delito.

Otros delincuentes proclaman su condición judía como una especie de sombrilla protectora, para despertar la simpatía y el apoyo de los demás judíos, y hacer recaer, por carácter transitivo, el calificativo de “antisemita” o “ delator”, a quienes procuren esclarecer el hecho y castigarlos, si éstos son respectivamente no-judíos o judíos.

Davis reconocía abiertamente, que cada vez que sale a la luz pública la comisión de un delito perpetrado por judíos, “Siempre los hebreos temen reacciones antisemitas en el entorno gentil”.

Mucho más doloroso todavía es cuando el delito ha sido cometido “por personas que fueron hasta entonces dirigentes de la comunidad, correligionarios estimados y respetados. Esto no sólo produce ansiedad en la comunidad sino que también angustia”.

El Director Ejecutivo ofrecía una larga lista de casos que involucraban a instituciones y a personas judías de todas las procedencias. Por ejemplo el Instituto “ Benei Torá “ de Brooklyn estaba bajo investigación federal, ante la sospecha de haber tenido relaciones impropias (soborno), con miembros de Congreso Federal y del Departamento Federal del Trabajo. En 1977, cuatro ex funcionarios del Instituto “Benei-Torá” fueron prontuariados y procesados por cargos concernientes a manejo doloso de fondos provenientes de un subsidio gubernamental para campamento de verano.

También recordaba la investigación, el juicio y la condena del rabino Bernard Bergman y de Eugene Hollander, implicados en un fraude, y rememoraba que “el impacto general en la colectividad de las revelaciones de los delitos perpetrados por judíos, suele ser agobiador. En hogares y en comercios, en sinagogas y en las calles, los judíos cuchichean entre sí, intercambian los últimos rumores sobre el caso, lamentan la desgracia, maldicen a los delincuentes. Algunas instituciones emiten declaraciones públicas de repudio. Otras mantienen la boca cerrada”

Al respecto, en un artículo publicado en “Present Tense”, revista del American Jewish Comittee, Perry Davis exhortaba lo siguiente: “No ocultar, no silenciar, no apañar, no tratar de justificar a los delincuentes. Sintamos y digamos con toda claridad que todo aquel que enloda el honor del Santo Nombre de Dios y de la comunidad judía, ya no es nuestro amigo. Ha desertado de nosotros y se ha sumado voluntariamente a nuestros enemigos, para hacernos sufrir a todos nosotros por su delito”.

“Si tomamos a la historia judía como guía para resolver nuestros actuales dilemas éticos, veremos que la disciplina comunitaria interna es solamente el primer paso. Inspirándose en la práctica de las comunidades judías del pasado, la comunidad judía moderna debería enfrentarse abiertamente, incluso a aquellas actividades que no llegan a violar la letra de la ley, pero que son moralmente reprobables, como por ejemplo las prácticas comerciales no-éticas; la difamación, el racismo”.

Cierto es, decía Davis, “muchos judíos todavía sienten aprensión por lo que dirá y hará el no-judío (“goy”)” .Tenemos que sacarnos de encima esta aprensión paralizante, expresando de boca afuera, en términos claros, simples y enérgicos, que el delincuente judío, perjudica nuestra imagen moral, personal y comunitaria, y que no lo condonaremos.

“Yosher” era una entidad que observaba la “Halajá”. En ese entonces contaba con 600 integrantes, a los que se habían sumado Rabinos conservadores y reformistas.

Una de las barreras interpuestas por la “Halajá”, es que la misma prohibe mencionar públicamente los nombres de los judíos sospechosos de cometer delitos. Perry Davis afirmaba que antes de escribir públicamente sobre Bergman y Hollander consultó a un rabino ortodoxo, si esto le era permitido desde el punto de vista religioso. El dictamen fue que sí, puesto que ambos nombres ya estaban en conocimiento de todo el mundo, debido a los medios masivos de difusión.

La “Halaja” exige que todo judío que tenga queja contra otro judío, acuda antes que nada a un tribunal rabínico (“Beit Din”). Pero si no puede obtener satisfacción del ´Tribunal Rabínico´ porque, por ejemplo, el acusado se rehúsa a comparecer, no puede llevar el caso a los tribunales comunes (la justicia nacional, civil o penal), salvo que el ´Beit Din´ le autorice para ello.

Esta antigua norma fue forjada para no manchar el buen nombre de la comunidad judía, ventilando fuera de la misma sus escándalos internos; pero si el malhechor se niega a someterse al ´Tribunal Rabínico´, éste tiene- como queda dicho- todo el derecho de autorizar al ofendido, a llevar la queja ante la justicia del país.

La gente que activaba en “Yosher” estaba en permanente contacto con las organizaciones de la colectividad y la prensa judías.

Decía Davis que “Yosher” urge a las instituciones a no dar honores a ninguna clase de personas que cometan delito, ni a los cuasi-delincuentes.

“Confiamos en ayudar a que la comunidad judía pueda limpiarse sin traumas a sí misma”, alegaba.

Sin querer hacer analogías, y también a la luz de acontecimientos delictivos que ocurrieron a mediados del año 2009, en los Estados Unidos, reflejados en los medios masivos de comunicación, no estaría de más, si pensáramos en una organización similar, para nuestra comunidad en la Argentina.
 
< Anterior   Siguiente >

Ediciones

Edicion 4524
9 de mayo de 2014
22 de febrero de 2013
31 de agosto de 2012
14 de agosto de 2012
10 de agosto de 2012
31 de julio de 102
13 de julio de 2012
20 de junio de 2012
2 de junio de 2012
25 de mayo de 2012
11 de mayo de 2012
22 de abril de 2012
6 de abril de 2012
16 de marzo de 2012
24 de Febrero de 2012
27 de enero de 2012
30 de diciembre de 2011
16 de diciembre de 2011
25 de noviembre de 2011
11 de noviembre de 2011
21 de octubre de 2011
23 de septiembre de 2011
26 de agosto de 2011
05 de agosto de 2011
22 de julio de 2011
8 de julio de 2011
24 de junio de 2011
10 de junio de 2011
27 de mayo de 2011
13 de mayo de 2011
30 de noviembre de 2010
15 de noviembre de 2010
1 de octubre de 2010
17 de setiembre de 2010
3 de setiembre de 2010
20 de agosto de 2010
9 de julio de 2010
25 de junio de 2010
11 de junio de 2010
28 de mayo de 2010
14 de mayo de 2010
30 de abril de 2010
16 de abril de 2010
2 de abril de 2010
19 de marzo de 2010
5 de marzo de 2010
19 de febrero de 2010
22 de enero de 2010
8 de enero de 2010
25 de diciembre de 2009
11 de diciembre de 2009
27 de Noviembre de 2009
13 de noviembre de 2009
30 de octubre de 2009
16 de octubre de 2009
2 de octubre de 2009
18 de setiembre de 2009
4 de setiembre de 2009
21 de agosto de 2009
7 de agosto de 2009
24 de julio de 2009
10 de julio de 2009
26 de junio de 2009
12 de junio de 2009
29 de mayo de 2009
15 de mayo de 2009
1 de mayo de 2009
17 de abril de 2009
3 de abril de 2009
13 de marzo de 2009
27 de febrero de 2009
13 de febrero de 2009
30 de enero de 2009
19 de diciembre de 2008
12 de diciembre de 2008
5 de diciembre de 2008
21 de noviembre de 2008
14 de noviembre de 2008
7 de noviembre de 2008
31 de octubre de 2008
24 de octubre de 2008
17 de octubre de 2008
26 de setiembre de 2008
19 de setiembre de 2008
12 de setiembre de 2008
5 de setiembre de 2008
29 de agosto de 2008
15 de agosto de 2008
8 de agosto de 2008
1 de agosto de 2008
25 de julio de 2008
18 de julio de 2008
4 de julio de 2008
27 de junio de 2008
20 de junio de 2008
6 de junio de 2008
30 de mayo de 2008
23 de mayo de 2008
16 de mayo de 2008
9 de mayo de 2008
2 de mayo de 2008
18 de abril de 2008
11 de abril de 2008
4 de abril de 2008
28 de marzo de 2009
21 de marzo de 2008
14 de marzo de 2008
7 de marzo de 2008
22 de febrero de 2008
15 de febrero de 2008
8 de febrero de 2008
1 de febrero de 2008
18 de enero de 2008
11 de enero de 2008
4 de enero de 2008
21 de diciembre de 2007
14 de diciembre de 2007
7 de diciembre 2007
30 de noviembre de 2007
23 de noviembre de 2007
16 de noviembre de 2007
9 de noviembre de 2007
2 de noiembre de 2007
26 de octubre de 2007
19 de octubre de 2007
12 de octubre de 2007
28 de setiembre de 2007
21 de setiembre de 2007
7 de Setiembre de 2007
31 de Agosto de 2007
24 de agosto de 2007
17 de agosto de 2007
3 de agosto de 2007
27 de julio de 2007
20 de julio de 2007
13 de julio de 2007
6 de julio de 2007
29 de junio de 2007
15 de junio de 2007
8 de junio de 2008
1 de junio de 2007
25 de mayo de 2007
18 de mayo de 2007
11 de mayo de 2007

© 2018 Mundo Israelita