Inicio
 
Retrato del antisemita actual Imprimir E-Mail
miércoles, 11 de marzo de 2009

La condena a la guerra, la discriminación y el prejuicio
Por Santiago Kovadloff
Se equivocan quienes aseguran que la extendida oposición a los demoledores bombardeos de Israel sobre Gaza equivale, en nuestro país, a un nuevo brote antisemita. Se esté o no de acuerdo con las manifestaciones contrarias al Estado de Israel, lo cierto es que en cualquier sociedad abierta siempre es posible expresar disconformidad con una política determinada, sea ésta nacional o internacional.

Sí, en cambio, es una inequívoca expresión de antisemitismo la brutal embestida que en muchas de tales manifestaciones se ha llevado a cabo contra los integrantes de la comunidad judía local. Es antisemitismo, y no otra cosa, la decisión de considerar ciudadanos israelíes a quienes, sin dejar de ser judíos, son ciudadanos argentinos.

Las bandas judeofóbicas locales promocionan la creencia de que, enmascarados en documentos de identidad nacional, los judíos que se dicen argentinos son, en realidad, siervos de Israel, a cuyas directivas responden sumisamente. Se trata, para ellas, de israelíes infiltrados en suelo argentino, a fin de menoscabarlo, poniendo en riesgo el bienestar y la seguridad del país.

Vieja retórica, por cierto, pero no por ello menos activa en un medio donde no abundan las tradiciones pluralistas. Así, por ejemplo, cuando fue volada la sede de la embajada de Israel en Buenos Aires, cundió en un primer momento, con un alto grado de credibilidad pública, la hipótesis alentada por voces "progresistas" que aseguraban que el ataque a la embajada no era obra del extremismo islámico con apoyo local, sino fruto de un involuntario autoatentado: la sede de esa representación diplomática habría estado colmada de explosivos. Por descuido, ese arsenal estalló y terminó con aquellos mismos que debían emplearlo contra sus enemigos. De tal forma y de paso, la Argentina quedaba envuelta, por culpa de "los judíos", en un conflicto bélico al que era totalmente ajena.

Esta concepción denigrante de los judíos argentinos permite homologar, en un mismo desprecio, a israelíes y judíos, confundiéndolos en una sola semblanza. Precisamente por eso es posible advertir que, al menos argumentalmente, el antisemitismo de hoy difiere del antisemitismo de ayer. En el pasado (digamos, hasta la creación del Estado de Israel, en 1948) al judío se lo rotulaba, desde el bastión antisemita construido en la Modernidad, ya no únicamente como deicida sino, ante todo, como apátrida y demoníacamente empeñado en la dominación del planeta.

Para el antisemita actual, en cambio, el judío ha dejado de ser apátrida. Ahora tiene patria y esa patria es Israel, aun cuando sostenga que es otra su nacionalidad. Resida donde resida, se escude detrás del pasaporte en el que se escude, lo único cierto, para el antisemita de nuestro tiempo, es que el judío, todo judío, es no sólo proisraelí sino israelí a secas. Por eso la condena en bloque de Israel equivaldrá siempre a la condena de los judíos sin más. El judío, en fin, es un intruso en las naciones donde se encuentra y corresponde denunciarlo como tal.

Bien se sabe que donde reina el prejuicio discriminatorio poco importan, a quienes lo hacen suyo, los hechos que desmientan su pretendida validez.

Mucho se ha escrito -y certeramente- sobre las raíces del antisemitismo. El fenómeno cuenta en su haber con una abultada vigencia: 2600 años por lo menos, a lo largo de los cuales sus estrategias discursivas han variado sin perder por ello clientela ni intensidad. Lo prueban, además de otros previos, los episodios recientes que han tenido lugar en la Argentina.

Un país como el nuestro, donde el ejercicio de la política es, con demasiada frecuencia, un despliegue impúdico de intolerancia y esquematismo, donde no existen adversarios sino enemigos y que prefiere las consignas a las ideas, debería entender como un síntoma de su propia pobreza moral, cultural y psíquica las conductas discriminatorias y reduccionistas de su tropa judeofóbica. La responsabilidad primera de un gobierno que se pretende democrático es condenar sus exteriorizaciones públicas. Si no lo hace, concede, por omisión, legitimidad al racismo y fuerza operativa a la irracionalidad de sus planteos. De hecho, los ex funcionarios del oficialismo que operan como antisemitas confesos no encontraron ninguna barrera legal al desarrollo de sus festines judeofóbicos. La impunidad que los protege es, al unísono, la que los ceba y les garantiza condiciones propicias para que puedan cumplir, sin acotamiento policial, con su propósito delictivo.

Partiendo de las premisas siniestras que distinguen su concepción del judaísmo y los judíos, atentados criminales como el sufrido por la AMIA, hace tres lustros, pueden entonces ser caracterizados, por los abanderados del antisemitismo local no como acciones terroristas consumadas contra el país, sino contra una comunidad extranjera enquistada en él y por cuya desgraciada presencia entre nosotros ha pagado nuestra patria con vidas "inocentes" (es decir, no judías). Así, los judíos proyectan sobre el escenario nacional conflictos que no le atañen, pero que terminan afectando hondamente la tranquilidad y la seguridad de la nación. El triunfo fundamental logrado por el antisemitismo iraní en el caso de lo ocurrido en la AMIA -y del cual, desde hace años, es vocero entusiasta el presidente Mahmoud Ahmadinejad- no sólo consistió en haber logrado convertir en escombros esa institución emblemática. A ese triunfo criminal hay que sumarle otro no menos grave: el político e ideológico, que consiste en haber conseguido que buena parte de la sociedad argentina, aun en sus sectores mejor formados e informados, creyera en ese momento, y siga creyéndolo quince años después, que ese emprendimiento miserable no fue ejecutado contra la República Argentina, sino contra la comunidad judía.

Es imprescindible advertir que los atentados contra las comunidades judías concebidas como cuerpos extraños a las sociedades que integran podrían multiplicarse en un futuro próximo, estimulados por el curso que ha tomado el conflicto de Medio Oriente. No se trata de una conjetura personal, sino de una amenaza explícita formulada por representantes de varios grupos fundamentalistas y terroristas. Ante las dificultades que encuentran para doblegar militarmente a Israel, optarían, como en el pasado reciente al que acabo de referirme, por otros escenarios mundiales en los que, gracias a la labor preparatoria que en ellos realiza el antisemitismo, se encuentra afianzada la homologación entre judíos e israelíes. En el afán de volcar la opinión pública internacional a favor de su causa y en contra de Israel, el extremismo islámico puede contar, casi con seguridad, con que la lectura que muchos harán de esos atentados venideros encontrará respaldo, en muy buena medida, en esa homologación tan cara al antisemitismo actual.

El esfuerzo por superar ese prejuicio atroz y sus efectos no puede sino estar inscripto en el marco de la lucha que, desde la educación y la ley, debe emprenderse contra las discriminaciones de toda índole.

Ciertamente, el judío es, desde hace mucho, blanco constante de la intolerancia. Pero, junto con la suya, hay otras figuras igualmente condenadas por el desprecio: la de la mujer, la del negro, la del creyente que ejerce su fe de un modo distinto del nuestro. Súmese a ellas la figura del homosexual, la del trabajador explotado, la del excluido social, la del indígena. Y a éstas, la de pueblos como el palestino, cuyo derecho a contar con un Estado propio no sólo se ve trabado por su interminable conflicto con Israel, sino también por la hipocresía de muchos dirigentes árabes y por la instrumentación perversa que de su aflicción y de su causa hace el terrorismo islámico, dispuesto a seguir utilizándolo como rehén y carne de cañón en su ciego afán de terminar con la existencia de Israel.

(Del diario La Nación)

 

 
< Anterior   Siguiente >

Ediciones

Edicion 4524
9 de mayo de 2014
22 de febrero de 2013
31 de agosto de 2012
14 de agosto de 2012
10 de agosto de 2012
31 de julio de 102
13 de julio de 2012
20 de junio de 2012
2 de junio de 2012
25 de mayo de 2012
11 de mayo de 2012
22 de abril de 2012
6 de abril de 2012
16 de marzo de 2012
24 de Febrero de 2012
27 de enero de 2012
30 de diciembre de 2011
16 de diciembre de 2011
25 de noviembre de 2011
11 de noviembre de 2011
21 de octubre de 2011
23 de septiembre de 2011
26 de agosto de 2011
05 de agosto de 2011
22 de julio de 2011
8 de julio de 2011
24 de junio de 2011
10 de junio de 2011
27 de mayo de 2011
13 de mayo de 2011
30 de noviembre de 2010
15 de noviembre de 2010
1 de octubre de 2010
17 de setiembre de 2010
3 de setiembre de 2010
20 de agosto de 2010
9 de julio de 2010
25 de junio de 2010
11 de junio de 2010
28 de mayo de 2010
14 de mayo de 2010
30 de abril de 2010
16 de abril de 2010
2 de abril de 2010
19 de marzo de 2010
5 de marzo de 2010
19 de febrero de 2010
22 de enero de 2010
8 de enero de 2010
25 de diciembre de 2009
11 de diciembre de 2009
27 de Noviembre de 2009
13 de noviembre de 2009
30 de octubre de 2009
16 de octubre de 2009
2 de octubre de 2009
18 de setiembre de 2009
4 de setiembre de 2009
21 de agosto de 2009
7 de agosto de 2009
24 de julio de 2009
10 de julio de 2009
26 de junio de 2009
12 de junio de 2009
29 de mayo de 2009
15 de mayo de 2009
1 de mayo de 2009
17 de abril de 2009
3 de abril de 2009
13 de marzo de 2009
27 de febrero de 2009
13 de febrero de 2009
30 de enero de 2009
19 de diciembre de 2008
12 de diciembre de 2008
5 de diciembre de 2008
21 de noviembre de 2008
14 de noviembre de 2008
7 de noviembre de 2008
31 de octubre de 2008
24 de octubre de 2008
17 de octubre de 2008
26 de setiembre de 2008
19 de setiembre de 2008
12 de setiembre de 2008
5 de setiembre de 2008
29 de agosto de 2008
15 de agosto de 2008
8 de agosto de 2008
1 de agosto de 2008
25 de julio de 2008
18 de julio de 2008
4 de julio de 2008
27 de junio de 2008
20 de junio de 2008
6 de junio de 2008
30 de mayo de 2008
23 de mayo de 2008
16 de mayo de 2008
9 de mayo de 2008
2 de mayo de 2008
18 de abril de 2008
11 de abril de 2008
4 de abril de 2008
28 de marzo de 2009
21 de marzo de 2008
14 de marzo de 2008
7 de marzo de 2008
22 de febrero de 2008
15 de febrero de 2008
8 de febrero de 2008
1 de febrero de 2008
18 de enero de 2008
11 de enero de 2008
4 de enero de 2008
21 de diciembre de 2007
14 de diciembre de 2007
7 de diciembre 2007
30 de noviembre de 2007
23 de noviembre de 2007
16 de noviembre de 2007
9 de noviembre de 2007
2 de noiembre de 2007
26 de octubre de 2007
19 de octubre de 2007
12 de octubre de 2007
28 de setiembre de 2007
21 de setiembre de 2007
7 de Setiembre de 2007
31 de Agosto de 2007
24 de agosto de 2007
17 de agosto de 2007
3 de agosto de 2007
27 de julio de 2007
20 de julio de 2007
13 de julio de 2007
6 de julio de 2007
29 de junio de 2007
15 de junio de 2007
8 de junio de 2008
1 de junio de 2007
25 de mayo de 2007
18 de mayo de 2007
11 de mayo de 2007

© 2018 Mundo Israelita