Inicio
 
Ajedrez mortal Imprimir E-Mail
jueves, 11 de diciembre de 2008
EL 21 DE NOVIEMBRE PASADO, EL “NEW YORK TIMES” PUBLICÓ UN EXTENSO Y DETALLADO INFORME DEL PERIODISTA ROBERT F. WORTH ACERCA DEL MOVIMIENTO JUVENIL DE "HEZBOLÁ" EN EL LÍBANO.
Por Egon Friedler

A los conocedores de la historia del siglo XX, la información debe darles una triste sensación de "dejà vu". Sin duda, la organización parece un calco de la Hitler-Jugend, la juventud hitleriana del régimen nazi. Escribe el periodista norteamericano: "Son adolescentes, de 17 o 18 años, pero tienen el ceño adusto de hombres adultos. Algunos tienen pequeñas barbas, otros tienen manchas en la frente resultado de inclinarse al rezar. Cada uno de ellos usa un pequeño retrato del Ayatollah Ruhollah Khomeini, el clérigo chiita que dirigió la revolución iraní, en su pecho".

"Tú eres nuestro líder", cantan los muchachos al unísono, mientras el oficial de Hezbolá les hace una invocación coránica".

La ceremonia de "graduación" tiene lugar en el valle de la Bekaa y reúne a centenares de jóvenes que integran los scouts "Mahdi", el movimiento juvenil de la organización político-militar chiita libanesa "Hezbolá", financiada y dirigida por Irán. Algunos de los jóvenes van a sumarse a lo que la organización llama la "resistencia", si bien no hay ningún ocupante contra el cual resistir, porque las tropas de Israel se retiraron del Líbano en el año 2000. Otros trabajarán en la burocracia del Partido y el resto se unirá a las bases del que ya es el grupo social más poderoso y mejor organizado en el Líbano.

La educación de los jóvenes de Hezbolá tiene un claro objetivo: eternizar el conflicto con Israel y no permitir en modo alguno que el Líbano haga la paz con su vecino del Sur. El adoctrinamiento se basa en el fortalecimiento de la religiosidad islámica y en la demonización permanente del enemigo.

El fanatismo es un buen antídoto contra el sentido común: después de todo, el Líbano no tiene ningún conflicto territorial ni de ninguna otra clase con Israel. Desde el punto de vista de los intereses nacionales del Líbano, el conflicto con Israel carece de sentido. Más aún, es contraproducente.

Pero si el conflicto no le sirve al Líbano sí le sirve y mucho a Irán. Sin él, carece de pretextos para mantener una milicia armada que de hecho tiene de rehén al país. Para un Estado totalitario como Irán, que no se conforma con tener el pleno control del aparato estatal, sino que además aspira a controlar por completo la vida privada de sus ciudadanos, la lógica expansionista está unida a la idea de un enemigo implacable al que es necesario combatir y vencer. La situación del Líbano hoy tiene dramáticas semejanzas con la de la Austria de 1938, previa a la anexión al Tercer Reich. Así como Hitler había minado la soberanía de su país natal, el dinero, las armas y la influencia política de los ayatolás de Irán convirtieron al país de los cedros en un país dependiente de la estrategia expansionista de Irán. El enemigo, por amarga ironía de la historia, es el mismo: los judíos. Para Hitler eran los judíos de Europa. Para el régimen clerical-islamista de Teherán son los judíos del pequeño Estado de Israel que desde su punto de vista constituyen una enorme amenaza al inmenso mundo musulmán. Obviamente, la amenaza sólo existe en la fantasía de los clérigos archiconservadores y oscurantistas.

De hecho, el régimen iraní libra un ajedrez mortal por el poder en cuatro tableros políticos diferentes. El primero de ellos es el libanés-israelí.

Alimentando el conflicto con Israel en la frontera Sur, justifica su secuestro del poder en Beirut. El segundo tablero es el regional. Irán libra una dura guerra de nervios con sus vecinos sunnitas, interviene en la política de Irak y aspira a controlar a los pequeños principados petroleros. Quien consulte la prensa árabe en Internet en idioma inglés, particularmente la controlada por Egipto y Arabia Saudita, tendrá oportunidad de captar la virulencia del antagonismo de Irán con los principales árabes sunnitas. El tercer tablero es el mundo islámico. La enemistad con Israel no tiene trasfondo histórico alguno. Ambos países no tienen diferencias territoriales de ninguna clase. Pero al manipular en su beneficio al conflicto árabe-israelí y palestino-israelí, Irán se presenta en el mundo como el campeón de la causa islámica. De esta manera, el Islam chiita, tradicional minoría en el Islam, pretende adquirir la supremacía sobre su principal rival sunnita, Arabia Saudita. El cuarto tablero es el global, en el que el arma atómica es la reina del juego. Irán no sólo aspira a la hegemonía regional e islámica, también aspira al dominio universal del Islam sobre los infieles. En su visión del Islam y del deber islámico de la "jihad", éste es un objetivo supremo.

Los cuatro tableros están estrechamente interrelacionados. La victoria de Teherán en cualquiera de ellos puede convertirse en un factor de desestabilización mundial de consecuencias imprevisibles

 

 

 
< Anterior   Siguiente >

Ediciones

Edicion 4524
9 de mayo de 2014
22 de febrero de 2013
31 de agosto de 2012
14 de agosto de 2012
10 de agosto de 2012
31 de julio de 102
13 de julio de 2012
20 de junio de 2012
2 de junio de 2012
25 de mayo de 2012
11 de mayo de 2012
22 de abril de 2012
6 de abril de 2012
16 de marzo de 2012
24 de Febrero de 2012
27 de enero de 2012
30 de diciembre de 2011
16 de diciembre de 2011
25 de noviembre de 2011
11 de noviembre de 2011
21 de octubre de 2011
23 de septiembre de 2011
26 de agosto de 2011
05 de agosto de 2011
22 de julio de 2011
8 de julio de 2011
24 de junio de 2011
10 de junio de 2011
27 de mayo de 2011
13 de mayo de 2011
30 de noviembre de 2010
15 de noviembre de 2010
1 de octubre de 2010
17 de setiembre de 2010
3 de setiembre de 2010
20 de agosto de 2010
9 de julio de 2010
25 de junio de 2010
11 de junio de 2010
28 de mayo de 2010
14 de mayo de 2010
30 de abril de 2010
16 de abril de 2010
2 de abril de 2010
19 de marzo de 2010
5 de marzo de 2010
19 de febrero de 2010
22 de enero de 2010
8 de enero de 2010
25 de diciembre de 2009
11 de diciembre de 2009
27 de Noviembre de 2009
13 de noviembre de 2009
30 de octubre de 2009
16 de octubre de 2009
2 de octubre de 2009
18 de setiembre de 2009
4 de setiembre de 2009
21 de agosto de 2009
7 de agosto de 2009
24 de julio de 2009
10 de julio de 2009
26 de junio de 2009
12 de junio de 2009
29 de mayo de 2009
15 de mayo de 2009
1 de mayo de 2009
17 de abril de 2009
3 de abril de 2009
13 de marzo de 2009
27 de febrero de 2009
13 de febrero de 2009
30 de enero de 2009
19 de diciembre de 2008
12 de diciembre de 2008
5 de diciembre de 2008
21 de noviembre de 2008
14 de noviembre de 2008
7 de noviembre de 2008
31 de octubre de 2008
24 de octubre de 2008
17 de octubre de 2008
26 de setiembre de 2008
19 de setiembre de 2008
12 de setiembre de 2008
5 de setiembre de 2008
29 de agosto de 2008
15 de agosto de 2008
8 de agosto de 2008
1 de agosto de 2008
25 de julio de 2008
18 de julio de 2008
4 de julio de 2008
27 de junio de 2008
20 de junio de 2008
6 de junio de 2008
30 de mayo de 2008
23 de mayo de 2008
16 de mayo de 2008
9 de mayo de 2008
2 de mayo de 2008
18 de abril de 2008
11 de abril de 2008
4 de abril de 2008
28 de marzo de 2009
21 de marzo de 2008
14 de marzo de 2008
7 de marzo de 2008
22 de febrero de 2008
15 de febrero de 2008
8 de febrero de 2008
1 de febrero de 2008
18 de enero de 2008
11 de enero de 2008
4 de enero de 2008
21 de diciembre de 2007
14 de diciembre de 2007
7 de diciembre 2007
30 de noviembre de 2007
23 de noviembre de 2007
16 de noviembre de 2007
9 de noviembre de 2007
2 de noiembre de 2007
26 de octubre de 2007
19 de octubre de 2007
12 de octubre de 2007
28 de setiembre de 2007
21 de setiembre de 2007
7 de Setiembre de 2007
31 de Agosto de 2007
24 de agosto de 2007
17 de agosto de 2007
3 de agosto de 2007
27 de julio de 2007
20 de julio de 2007
13 de julio de 2007
6 de julio de 2007
29 de junio de 2007
15 de junio de 2007
8 de junio de 2008
1 de junio de 2007
25 de mayo de 2007
18 de mayo de 2007
11 de mayo de 2007

© 2018 Mundo Israelita